Ituren y Zubieta suspenden los carnavales por la crisis sanitaria
Los ayuntamientos piden esos días evitar celebraciones y no acudir a los pueblos


Actualizado el 01/12/2020 a las 06:00
Los plenos de los ayuntamientos de Ituren y Zubieta coincidieron la semana pasada en su decisión de suspender los carnavales de finales de enero como medida preventiva para atajar la propagación de la pandemia. Lo hicieron con ajuste al criterio que motivó la cancelación de las fiestas patronales y otras celebraciones, como informan en un comunicado conjunto: “Vista la situación sanitaria actual se ha visto necesario suspender una celebración que atrae y junta a tanta gente”.
El anuncio de suspensión es dirigido de manera expresa a los habitantes de ambos términos, incluido el barrio de Aurtitz que participa en la expresión sonora de los joaldunak el último lunes y martes de enero, así como a las personas que tenían previsto acudir esos días en condición de visitantes. El mensaje elaborado busca la complicidad del vecindario para abstenerse de celebraciones así como de los foráneos desde la conveniencia de evitar esos días acercarse a sus núcleos urbanos. La doble petición está unida por el mismo fin de la prevención de aglomeraciones, que acaben convirtiéndose en foco propagador de la pandemia.
Los carnavales de Ituren y Zubieta transforman a finales de enero ambas poblaciones en centros de admiración de multitud por la atracción que despierta la manifestación sonora de los joaldunak. La acústica de los cencerros colgados a sus espaldas produce un efecto hipnótico en las dos jornadas de hermandad, a orillas del río Ezkurra. A medio camino en los poco menos de 4 kilómetros de recorrido, el barrio de Aurtitz se erige en parada obligada en la que reponer fuerzas para continuar el camino. Las huellas de la historia orientan a los joaldunak. El puente de Latsaga de 1744 conduce su paso.
