Nueva confusión en Alsasua y Baztan por las franjas horarias
Sin autorización en el BOE, ambos municipios no pudieron unirse ayer al resto de pueblos del norte sin restricciones


Actualizado el 19/05/2020 a las 06:00
La ampliación a 10.000 habitantes del nuevo límite de libertad horaria para la actividad física, anunciada el fin de semana, deberá esperar para Alsasua y Baztan, como otros términos con censo demográfico inferior al nuevo límite señalado. Contra la opinión de una mayoría de ciudadanos que en Alsasua, por ejemplo, estuvieron llamando al Ayuntamiento para salir de sus dudas, la ausencia de notificación en el BOE del nuevo régimen de libertad horaria impidió aplicarla a ambos municipios.
La Policía Municipal de Alsasua (7.743 habitantes) estuvo toda la mañana respondiendo a las numerosas llamadas de la ciudadanía por la incógnita latente. La respuesta fue la misma. “No ha habido cambios. Se mantienen las franjas horarias porque no se ha publicado en el BOE”, recordó ayer el alcalde, Javier Ollo.
En esa tesitura fue imposible ampliar a todo el norte de Navarra la posibilidad de realizar ejercicio físico sin condiciones horarias dentro, eso sí, de los límites municipales. A tenor de lo dicho durante el fin de semana, los 83.000 navarros que habitan al norte de Pamplona -desde Ziordia hasta Sangüesa-, podían moverse desde sin restricción alguna. Alsasua y Baztan eran los únicos municipios sujetos al respeto de franjas horaria, en función de la edad. Hasta que no aparezca lo contrario en el BOE seguirán así. Sangüesa, con 4.960 censados, se encontraba exenta del cumplimiento del horario diferenciado al no rebasar los 5.000 fijados como máximo permitido. En ese sentido, gozaba de las mismas condiciones que el resto de la merindad, poblada por 21.000 personas.
EL CASO DE BAZTAN
Baztan confiaba en disfrutar de un nuevo estado en la fase 1 de desescalada con la peculiaridad derivada de su singular composición. El valle está integrado por quince lugares, que, a título administrativo, no son concejos. Hace quince días, tras un enrevesado cruce de notificaciones e interpretaciones entre Madrid y Pamplona, sus 7.777 vecinos acabaron rigiéndose por la normativa aplicada a sus pueblos de menos de 5.000 habitantes (Elizondo es el más habitado con 3.543). Primó el concepto de pueblo frente al del municipio para que sus vecinos pudiesen moverse libremente por sus límites sin posibilidad de cruzar al de al lado. Ayer, en principio tal premisa parecía desaparecer. “Ha sido muy confusa la información de días atrás, con tantos comunicados que ha habido”, señaló la portavoz de Navarra Suma, Isabel Olave. La serie de desconcierto frustró cualquier expectativa y añadió un nuevo episodio de resignación.
El alcalde, Joseba Otondo (EH Bildu), estaba convencido de que el nuevo escenario permitía el movimiento entre pueblos, aunque -como advirtió- el Ayuntamiento no había recibido ninguna notificación oficial. Más allá del intercambio de interpretaciones y anuncios de semanas atrás, que fueron causa de confusión, destacó el buen clima de entendimiento con la Subdelegación del Gobierno.
