Semana Santa
Tudela llena el cielo de Ángeles
Los tudelanos tiraron este domingo de imaginación para mantener la tradición de la Bajada del Ángel, uno de sus actos más emblemáticos y que tuvo que ser suspendido por la crisis sanitaria



Actualizado el 13/04/2020 a las 06:00
Si hay algún acto característico de Tudela, ese es la Bajada del Ángel, que tiene su origen en el siglo XIV y con el que la ciudad celebra el Domingo de Resurrección. En todos estos siglos, solo se ha suspendido por la Francesada, entre 1809 y 1813; por una fuerte nevada en 1869; en la República, entre 1932 y 1936; y en 1958 como consecuencia de la lluvia. A este triste listado se sumó el día de ayer por la actual crisis sanitaria, aunque el Ayuntamiento todavía no ha descartado hacerlo en otra fecha.
Pero, lejos de lamentarse, los tudelanos tiraron de imaginación y consiguieron que el cielo de la ciudad se llenara de Ángeles. Ángeles hechos en casa estos días con todo tipo de materiales, o utilizando muñecos, que cruzaron de unos balcones a otros o que volaron en patios y terrazas.
Y es que con una plaza de los Fueros inusualmente vacía en un día como el de ayer, la actividad se trasladó a decenas de rincones donde los tudelanos representaron este acto en el que el Ángel anuncia a la Virgen la resurrección de su hijo. Se hizo con todo detalle, con su Ángel, su Virgen, su maroma e, incluso, con la grabación que explica la historia y la interpretación de la Marcha Real. Y con público, ya que muchos los siguieron desde los balcones.
HOMENAJE A AIMAR
El que más esperaba el día era, sin duda, el niño de 7 años Aimar Sánchez Jiménez, elegido para encarnar al Ángel este año y que tendrá que esperar si se celebra en otra fecha. En caso de que no sea así y pase al año que viene, será el primero que tengan en cuenta los organizadores, pero la clave es que le valga el corsé que se coloca al Ángel. Si no, no podrá hacerlo.
Pero Aimar pudo quitarse la espinita. Y es que el Ayuntamiento, con el alcalde, Alejandro Toquero, así como Policía Local, Foral, Nacional, Guardia Civil, Cruz Roja y Protección Civil, quiso homenajearle. Aimar, desde su ventana y al son de la Marcha Real, imitó el vuelo, lanzó aleluyas y gritó esas palabras mágicas de cada Domingo de Resurrección en Tudela: “¡Alégrate María, porque tu hijo ha resucitado!”. Los vecinos, que llenaron los balcones, no dejaron de aplaudirle y, a continuación, se le entregó un regalo, en concreto un muñeco del Ángel realizado por Eva Antón y Maite Blanco, que recogió emocionado.
