Día de la Paz

Claudia Poblete, secuestrada durante la dictadura en Argentina: "Fui criada 21 años por otra familia como si fuera su hija biológica"

Su padre, José Liborio Poblete Roa, fue desaparecido ese mismo día en la ciudad de Buenos Aires

Adriana Metz-Romero -izda.- y Claudia Poblete
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Adriana Metz-Romero -izda.- y Claudia PobleteBlanca Aldanondo
Adriana Metz-Romero -izda.- y Claudia Poblete

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Diego Carasusán

Publicado el 22/09/2026 a las 05:00

Claudia Victoria Poblete Hlaczik nació el 25 de marzo de 1978. Fue secuestrada junto con su madre, Marta Gertrudis Hlaczik, el 28 de noviembre de ese año en su casa de la localidad argentina de Guernica.

Su padre, José Liborio Poblete Roa, fue desaparecido ese mismo día en la ciudad de Buenos Aires.

La familia fue llevada al centro clandestino El Olimpo, en el barrio porteño de Floresta.

Claudia permaneció allí tres días con su madre hasta que fue ‘apropiada’, término que se utiliza para hacer referencia a los casos de retención, ocultación y supresión de la identidad de los niños que fueron secuestrados junto a sus padres o que nacieron en centros clandestinos de detención.

“Fui apropiada por un teniente coronel y su mujer que me criaron como si yo fuera su hija biológica y ocultándome, durante todo ese tiempo, a mi verdadera familia”, relató ayer Claudia durante su discurso en el acto de homenaje a las Abuelas de Plaza de Mayo celebrado en Tudela.

LA PRUEBA DE ADN

Según aparece en la ficha del caso recogida en la página web de esta asociación (abuelas.org.ar), la asociación, junto a los familiares de José, Gertrudis y Claudia, buscaron desesperadamente a la pareja y la bebé.

En 1999, una joven fue citada por el juez Gabriel Cavallo para que se hiciera los análisis inmunogenéticos. Había sido inscrita como hija propia por Ceferino Landa, integrante de la estructura de inteligencia del Ejército, y su esposa, Mercedes Beatriz Moreira. La partida de nacimiento falsa había sido firmada por el médico militar Julio César Cáceres Monié.

La joven accedió a efectuarse una prueba de ADN que confirmó que se trataba de Claudia. El 7 de febrero de 2000 la justicia le restituyó su verdadera identidad. Sus padres continúan desaparecidos.

“Las Abuelas, como mi abuela Buscarita, buscaron a sus hijos y nietos. Preguntaron, investigaron y recorrieron instituciones tocando millones de puertas. Construyeron herramientas científicas y jurídicas que no existían y sostuvieron, durante décadas, una pregunta que todavía hoy sigue abierta: ¿Dónde están nuestros nietos y nietas?”.

Adriana Metz-Romero: "Hemos encontrado a 140 nietos..., pero faltan 300"

Raúl Metz y Graciela Romero fueron secuestrados el 16 de diciembre de 1976 en Cutral-Có, provincia de Neuquén. Graciela estaba embarazada de cinco meses y, durante su cautiverio, dio a luz a un varón.

Las familias Metz y Romero buscaron a Graciela, a Raúl y al bebé que estaba en camino desde el instante en que supieron de su secuestro.

A esta búsqueda se unió Adriana, la hija mayor de la pareja, quien se crio junto a sus abuelos Óscar y Elisa tras la detención de sus padres.

Siempre cerca de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, acompañando a su abuela desde pequeña, Adriana impulsó la búsqueda de su hermano.

Incluso, en 2009, y como medida desesperada, abrió un blog (‘Poncho de lana’) en el que le contaba a su hermano quién era, cómo lo buscaba y cómo lo esperaba.

La investigación de este caso dio un giro cuando a Abuelas de Plaza de Mayo llegó una información anónima. La entidad la compartió con la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) y con la Unidad Especializada para Casos de Apropiación de Niños durante el Terrorismo de Estado (UFICANTE).

CONADI contactó con el posible nieto para brindarle todos los datos recabados y él accedió a concurrir al Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) y dejar su muestra de ADN, para ser cotejada con las familias que buscan. Una vez efectuadas las pruebas, el BNDG confirmó que su perfil coincidía con el de la familia Metz-Romero.

"LA BÚSQUEDA CONTINÚA"

“La búsqueda que mi familia inició en diciembre de 1976 concluyó en julio de 2025 cuando pudimos anunciar el encuentro de mi hermano, que era el nieto 140 encontrado”, señaló este lunes en Tudela Adriana Metz-Romero, quien se mostró “orgullosa de estar en este acto representando a nuestras abuelas y respetando su decisión de hacer este traspaso generacional en su labor”.

“Ya hemos hallado a 140 nietos, pero hay 300 todavía desaparecidos que están viviendo con su derecho a la identidad vulnerado. Nuestras abuelas nos han pasado el testigo, y hoy la búsqueda continúa”, dijo Adriana.

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