Hostelería

Enriqueta by L&ele, un restaurante en Tudela con tres ambientes para todos los gustos

El nuevo local abierto en el Hotel Santa Ana, ubicado en la calle Rúa, cuenta con un comedor tradicional, otro para citas más íntimas en su galería subterránea, y un tercero estilo picnic en el rooftop de su azotea

De izquierda a derecha Javier Guirao Gil, Lola Gil Pérez de los Cobos, y Laura Guirao Gil, en la azotea de su restaurante Enriqueta de Tudela
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De izquierda a derecha Javier Guirao Gil, Lola Gil Pérez de los Cobos, y Laura Guirao Gil, en la azotea de su restaurante Enriqueta de Tudela
De izquierda a derecha Javier Guirao Gil, Lola Gil Pérez de los Cobos, y Laura Guirao Gil, en la azotea de su restaurante Enriqueta de Tudela

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Diego Carasusán

Publicado el 19/09/2025 a las 05:00

Tras 20 años de experiencia con su restaurante L&ele en la calle Carnicerías de Tudela, los hermanos Laura y Javier Guirao Gil y su madre Lola Gil Pérez de los Cobos decidieron dar un paso más en su proyecto de restauración. Así, el pasado mes de abril tomaron la determinación de cerrar el L&ele para trasladarse al restaurante del Hotel Santa Ana, ubicado en la calle Rúa de la parte vieja tudelana.

Y ahí está ahora, desde el pasado 9 de julio, el restaurante Enriqueta, una nueva aventura basada en los dos pilares del éxito conseguido en el L&ele: una carta cuidada con mimo en la que se mezclan los sabores tradicionales de las verduras ribera con propuestas rompedoras importadas de otros puntos de España y del extranjero; y el trato y atención detallista al cliente.

“El cambio de local respondió a la necesidad que teníamos de poder contar con una cocina más grande de la que disponíamos en el L&ele. Sentíamos que no podíamos crecer más y, ahora, disponemos del espacio necesario para ello”, explica Laura.

LAS CLAVES DEL ÉXITO

De esos fogones salen las delicias que conforman su carta con platos donde las verduras de temporada tienen su merecido protagonismo..., pero donde el cliente puede encontrar también esas citadas propuestas diferentes como el atún rojo salvaje de Almadraba, las coquinas y las gambas blancas de Huelva, o las tortillitas de camarones.

El traslado del L&ele al nuevo Enriqueta ha supuesto también un aumento de la plantilla, de 6 a 8 trabajadores -contando a los tres propietarios- para, precisamente, ahondar en ese trato especial al cliente. “La consigna principal que tenemos grabada a fuego es que quien venga a nuestra casa se tiene que ir supercontento. Y para eso hay que dar un buen servicio, en un entorno bonito, y con una comida excelente”, explica Laura.

TRES AMBIENTES DISTINTOS

Las posibilidades de espacio que ofrece su nueva ubicación dentro del Hotel Santa Ana es algo que los propietarios del restaurante Enriqueta están exprimiendo al máximo.

De hecho, el establecimiento cuenta con tres comedores distintos que permiten ajustarse a los deseos de los clientes.

Así, el comedor principal se encuentra en la planta-calle, con capacidad para unos 22 comensales; una sala subterránea para 18 personas anexa a la bodega medieval del inmueble; y la azotea del edificio, acondicionada como rooftop.

“De este modo tenemos tres ambientes diferentes -destaca Laura-, con el comedor de la planta calle para el servicio más tradicional; el de la bodega subterránea para citas más íntimas; y el rooftop para un uso más desenfadado”.

De hecho, el servicio que se ofrece en este rooftop pretende mantener la esencia de los picnics y ese carácter más desenfadado, “en un lugar donde se puede disfrutar de una espectacular panorámica del Casco Antiguo de Tudela”.

Para ello ofrecer este servicio especial, desde la cocina del Enriqueta se han diseñado una carta especial de platos que los clientes tienen que elegir antes de subir a la azotea.

Una vez allí, los visitantes son recibidos con una botella de vino y sus copas, para poder degustar el caldo mientras esperan los platos que llegarán por medio de un camarero dentro de una cesta donde también se incluyen los platos y cubiertos desechables, las servilletas, y el pan.

El restaurante Enriqueta de Tudela abre sus puertas de miércoles a sábado, a partir de las 13.30 horas para comidas y desde las 20.30 horas para cenas.

Las reservas se pueden realizar a través de Internet o por medio de la plataforma y aplicación CoverManager.

La familia propietaria del Enriqueta, en su comedor principal
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La familia propietaria del Enriqueta, en su comedor principalBlanca Aldanondo
La familia propietaria del Enriqueta, en su comedor principal

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En homenaje a la bisabuela Enriqueta
El nombre de L&ele de su primer restaurante atendía a la coincidencia de las iniciales de la cara más visible del negocio, Laura Guirao Gil, y de su madre, Lola Gil Pérez de los Cobos.
Ahora, la denominación de su nuevo establecimiento, Enriqueta, quiere ser un homenaje a la abuela de la propia Lola y bisabuela de Laura.
“Ella reunía en su personalidad muchos de los valores que tiene nuestra familia y, por extensión, el restaurante”, explica Laura, quien destaca de Enriqueta “su espíritu luchador y trabajador, y con una resiliencia bestial”.
“¿Qué pensaría mi bisuabuela, que era manchega, si ahora le dijeran que hay un restaurante en el corazón de Tudela que lleva su nombre?”, se pregunta divertida y orgullosa Laura, quien reconoce que muchas veces, antes de empezar el servicio diario en su restaurante, mira al Cielo para dedicar su trabajo a Enriqueta.

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