Día de la Paz
Un puente de paz de Navarra a Afganistán
El Gobierno foral entregó este martes en Tudela su premio del Día de la Paz a Nadia Ghulam, fundadora de la ONGD Ponts per la Pau de apoyo a mujeres afganas


Actualizado el 16/09/2025 a las 19:42
Cuando tenía 8 años de edad, la explosión de una bomba encima de su casa durante la guerra civil afgana le produjo gravísimas heridas. Unas heridas que dejaron marcado su físico, pero que también forjaron su espíritu. Así, cuando terminó la guerra, y como hija mayor de una familia en la que el único hermano murió, tuvo que disfrazarse de hombre durante 10 años para poder trabajar y salir adelante.
Con 21 años, Nadia Ghulam se trasladó a España para recibir atención médica a través de una ONG. Logró el asilo político; consiguió los títulos de Educación Social y Relaciones Internacionales; y fundó Ponts per la Pau (Puentes para la Paz), una organización sin ánimo de lucro y no confesional dedicada a ayudar a mujeres y menores en Afganistán, y apoyar a personas refugiadas e inmigrantes en su sede de Barcelona con formación en idiomas e integración.
Semejante historia vital y, sobre todo, su compromiso social con los más necesitados fueron premiados este martes por el Gobierno de Navarra con la entrega del galardón del Día de la Paz, cuya ceremonia se celebró en Tudela.
Al acto acudió, entre otras autoridades, la presidenta del Ejecutivo foral María Chivite, quien fue la encargada de entregar el reconocimiento a Ghulam.
Chivite apuntó que la homenajeada “conoce en primera persona el horror de las bombas y el dolor humano por la pérdida injusta de seres queridos por culpa de la guerra”. “Por eso -apuntó la presidenta navarra-, el trabajo que desarrolla en nuestro país tiene un valor incalculable”.
Un trabajo que Chivite alabó para poder hacer frente “al castigo de la guerra, de tiranías, de falta de derechos y libertades, pero también el aislamiento, el borrado social, y la marginación que padecen por el hecho de ser mujeres”.
A la ceremonia también acudió el alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, quien destacó el “apartheid” sufrido por las mujeres afganas “en el que han desaparecido, perdiendo derechos tan simples como sonreír, cantar, expresarse en voz alta, o vestir como les apetezca”.
“Según nos ha contado Nadia, hay mujeres en Afganistán que llevan consigo una pequeña botella con veneno porque prefieren morir antes que ser detenidas y enterradas en vida”, dijo el primer edil tudelano.
Nadia Ghulam, fundadora de la ONGD Ponts per la Pau: “Este premio es para las mujeres afganas que ahora no tienen voz”
Con la voz comprometida y firme de quien ha vivido en primera persona la crueldad de la guerra Nadia Ghulam se dirigió este martes a los presentes en el acto de reconocimiento que el Gobierno de Navarra le tributó como fundadora de la ONGD Ponts per la Pau.
Con esa voz valiente que le distingue, Ghulam dedicó el galardón del Día de la Paz, precisamente, “a todas las mujeres afganas que no tienen voz, y que están silenciadas no solo dentro del país, sino en sus propias casas”.
“Desde Ponts per la Pau estamos haciendo todo lo que podemos por darle voz y, sobre todo, por transmitir la importancia de la educación”, señaló la activista afgana, quien indicó que su objetivo es “que un día no haya ninguna niña en mi país sin una libreta y un bolígrafo”.
Ghulam aprovechó su discurso en el Día Internacional de la Paz para hacer referencia a la actual situación mundial. “Por desgracia, estamos viviendo en un mundo en el que la palabra paz está queda vez más lejos. Cada día, a través de los medios de comunicación, estamos recibiendo mucho dolor y violencia, como si la paz fuera un lujo cuando, en realidad, es un derecho”, apuntó la activista afgana.
LOS FRUTOS DE LA SOLIDARIDAD
Junto a Ghulam estuvo presente en Tudela Zuhal Sherzad, una de las beneficiarias de la labor realizada por Ponts per la Pau que, posteriormente, se convirtió en mentora de otras niñas en Afganistán llegando a coordinar una red de escuelas subterráneas que atiende a más de 700 niñas y jóvenes que estudian o aprenden un oficio de forma clandestina.
Sherzad tomó el relevo de Ghulam ante el micrófono para, de forma simbólica pero muy representativa, añadir una voz de mujer afgana.
“Este premio que hoy recibimos por parte del Gobierno de Navarra nos muestra que nuestra resiliencia y nuestros esfuerzos han sido reconocidos, y que la gente nos apoya. Así que continuaremos más fuertes todavía por este camino que nos guiará hacia la libertad”, apuntó la joven afgana, quien tuvo palabras de agradecimiento hacia Ghulam. “Ella ha sido mi mentora y líder. Sin esas personas que se levantan y hablan, hubiéramos perdido la esperanza. Pero con ejemplos como el de Nadia tendremos un Afganistán donde las chicas serán libres algún día”, auguró Sherzad.
Ante estos testimonios, la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, aseguró que “el mundo necesita más personas como Nadia y Zuhal, activistas de la paz, personas comprometidas con su país, con su sociedad, pero también con un mundo mejor”.