Lluvia de media tonelada de peras en Ablitas
Una concurrida plaza de los Fueros acogió la madrugada del domingo 20 de julio este acto que la localidad dedica a su patrona, Santa María Magdalena


Publicado el 21/07/2025 a las 05:00
En medio de la gran expectación habitual y con el punto a favor de una buena noche veraniega, los abliteros volvieron a disfrutar la madrugada del domingo 20 de julio del tradicional lanzamiento de peras en honor a su patrona, Santa María Magdalena, dentro de unas fiestas que vivirán mañana su día grande.
En esta ocasión fueron 500 kilos de peras los que se lanzaron desde el balcón consistorial y desde el escenario instalado en la plaza de los Fueros por parte de los 19 miembros de la quinta de 2007 y de la corporación municipal, que tuvo que ingeniárselas para efectuar el lanzamiento desde las esquinas de los balcones, dado que el telón de fondo de la orquesta tapaba la galería consistorial.
Pasada la una de la madrugada, la orquesta que amenizaba la noche hizo un descanso para llevar a cabo tan tradicional acto, cuya causa y origen se desconoce, pero que reúne a cientos de vecinos en la plaza de los Fueros. Hubo quienes optaron por hacer acopio del mayor número posible de peras, mientras que otros se dedicaron a esquivar el impacto de las piezas frutales que llovían del cielo en un día marcado en rojo en el calendario de la localidad.
Después, con las barquillas del ayuntamiento y el escenario vacías, y con los bolsillos y bolsas del gentío llenas de fruta, tuvo lugar un reparto de melocotón con vino al mismo tiempo que la orquesta volvió a entonar los acordes que se prolongaron hasta bien entrada la madrugada para festejar una tradición cuyo origen cuenta con muchas versiones. Una de ellas circula aún entre los vecinos de mayor edad, quienes relatan que el inicio de esta tradición estuvo protagonizado por un ladrón, que, según esta historia, fue detenido robando peras en un huerto comunal que tenía por aquel entonces el Ayuntamiento. Entonces, lo apresaron, lo llevaron a la casa consistorial y le obligaron a repartir su botín entre los vecinos, por lo que salió al balcón y lanzó las peras a la plaza.