Hostelería
Mesón Ibarra (Cascante), respeto por el sabor auténtico de las verduras de la Ribera
El restaurante está regentado por Minerva Opris, natural de Rumanía, quien comenzó trabajando como camarera en este establecimiento en 2002


Publicado el 23/05/2025 a las 05:00
Hace ahora unos 45 años, el matrimonio cascantino formado por Teresa Artigas y Manuel Ibarra amplió su restaurante a un local más grande ubicado en el número 3 de la céntrica calle Vicente Tutor.
Por aquel entonces, en Rumanía, a más de 2.000 kilómetros de Cascante, nació la pequeña Minerva Opris.
Los protagonistas de estas dos historias, que parecen no tener nada en común entre ellos, confluyeron en el mismo tiempo y espacio cuando Minerva, en el 2002 y ya con 22 años de edad, fue contratada por Teresa y Manuel para trabajar como camarera en su Mesón Ibarra de Cascante.
Hoy, Minerva, de 45 años, es la propietaria del negocio, del que se hizo cargo en 2013. De este modo, la rumana dio continuidad al legado dejado por el matrimonio cascantino y, sobre todo, al mimo con el que sus fundadores trabajaron el producto estrella del Ibarra: sus verduras.
DE CAMARERA A PROPIETARIA
Teresa y Manuel se jubilaron en 2007. “Entonces, del Mesón Ibarra se hicieron cargo unos empresarios y yo continué como camarera. Estos empresarios dejaron el negocio en 2013 y fue entonces cuando, junto a mi compañera cocinera Yolanda Sánchez, nos convertimos en propietarias”, recuerda Minerva, quien desde 2021 es dueña en solitario del Mesón Ibarra, con Yolanda todavía al frente de la cocina.
Ambas dieron el paso de hacerse cargo del restaurante “por el cariño que teníamos a este lugar, porque queríamos seguir trabajando en él, y por dar continuidad a lo que Teresa y Manuel habían creado aquí durante tantos años”.
Y preservando esa esencia, que Minerva resume en “mantener la cocina de Manolo”, el Mesón Ibarra fue recuperando, poco a poco, a aquellos clientes que se fueron perdiendo cuando Teresa y Manuel se jubilaron en 2007.
Con la experiencia de Yolanda en los fogones y la llegada hace un par de meses del que será el nuevo cocinero del Ibarra, Iñaki Gómara, la conservación de ese legado parece segura.
VERDURAS..., Y MUCHO MÁS
Así, en las mesas del Ibarra siguen siendo estrellas platos como la menestra o las cebollas en tempura, como lo son todos aquellos que llevan “las verduras de temporada que nos sirven productores locales”.
“Las verduras de la Ribera son de altísima calidad y, por ello, lo que procuramos en el Ibarra es no ‘maquillarlas’ con salsas u otras mezclas que enmascaren un sabor que, de por sí, es el mejor”, explica Minerva, quien ilustra esta afirmación recordando cómo, recientemente, “vino al restaurante una pareja que había viajado desde Lérida hasta el Ibarra para disfrutar de nuestro menú degustación de verduras..., ¡y volver ese mismo día a Cataluña!”.
Y es que, como apunta la propietaria del Ibarra, “además de los clientes de toda la vida, cada vez contamos con más visitantes de fuera de Navarra, turistas nacionales y extranjeros que vienen aquí en busca de nuestras verduras”. “Muchos de ellos vienen por recomendación de otros, lo que nos llena de alegría porque demuestra que lo que hacemos lo hacemos bien”, indica Minerva.
Esas verduras copan la carta del Ibarra, pero que también dejan espacio a otras especialidades de la casa como el escalope a la crema o su famoso magret de pato.
DE MARTES A DOMINGO
Actualmente, la plantilla del Mesón Ibarra cuenta con 4 trabajadores para atender las 90 plazas de capacidad de sus dos comedores.
En ellos, el restaurante ofrece carta, menú del día, menú desgustación de verduras, y menú de fin de semana.
El Ibarra abre de martes a domingo para comidas a partir de las 13.30 horas, además de las noches de los sábados y otras noches a lo largo de la semana -a excepción de los lunes, que cierra por descanso semanal- en función de las reservas de grupos -a partir de 8 personas- que pueda tener.