Fiestas de San Blas
Milagro degusta más de 3.000 roscos
Los repartió este viernes el Ayuntamiento entre sus vecinos y visitantes en el inicio de las fiestas de invierno de la localidad en honor a San Blas


Publicado el 02/02/2024 a las 21:29
Milagro puso este viernes en marcha sus fiestas de invierno en honor a San Blas que se prolongarán hasta este domingo. Y lo hizo con el tradicional encendido de la hoguera y el reparto entre los vecinos y visitantes de más de 3.000 roscos que preparó el Ayuntamiento, una vez bendecidos por el párroco de la localidad, José Ignacio Omeñaca, en la placeta de la iglesia. Antes de esta bendición hubo otra a cargo del sacerdote en el interior del templo para los roscos que llevaron algunos vecinos que los habían adquirido a título particular.
Omeñaca afirmó ante los vecinos y autoridades que se dieron cita en este acto: “Vamos a bendecir este alimento para prevenir los males de garganta como hizo nuestro patrón y mártir San Blas”. Seguidamente, realizó un recorrido por la vida del santo, haciendo hincapié en el caso de un niño que se atragantó con una espina y el santo le sanó.
Por su parte, el alcalde de la localidad, José Ignacio Pardo, dio la bienvenida a todas las personas que se congregaron en el inicio festivo. “Con este reparto de roscos y el encendido de la hoguera damos comienzo a la celebración de nuestro patrón”, dijo, no sin antes tener unas palabras de recuerdo “para todos los vecinos que por diferentes motivos no nos pueden acompañar”. Finalizó su alocución pronunciando los tradicionales ¡vivas! a San Blas y a la localidad ribera de Milagro.
CON NUECES E HIGOS
Tras las intervenciones ante una placeta de la Iglesia repleta de asistentes, Pardo, acompañado de dos integrantes de los quintos de Milagro de 2006, prendió la hoguera que se volvió a ubicar en el centro de la plaza de los Fueros.
Muchos vecinos y vecinas cumplieron con la arraigada costumbre de dar tres vueltas a la misma en la creencia de que si se cumple con esta tradición estarán protegidos de posibles afecciones de garganta durante el año.
Por su parte, el reparto de los más de 3.000 roscos corrió a cargo de los quintos y quintas de 2006, vestidos de blanco y rojo para la ocasión.
Los asistentes, formando una larga fila entre unas vallas metálicas que hacían de pasillo, se fueron acercando al mostrador donde se encontraban los jóvenes para recibir su rosco, además de otras viandas. Y es, junto a un rosco, se entregó media docena de nueces e higos por persona, cumpliendo con la costumbre de esta fecha de inicio de las fiestas de invierno.