Cerca de 30 alumnos de Jesuitas, voluntarios en residencias de Tudela
Llegados de los colegios de Pamplona, Bilbao y San Sebastián, han participado en actividades de atención a usuarios de los 3 centros de mayores de la ciudad


Publicado el 10/07/2023 a las 17:36
Un total de 28 alumnos de los colegios de Jesuitas de Pamplona, Bilbao y San Sebastián han participado en Tudela en una nueva edición de los campamentos de voluntariado.
Los estudiantes, que el próximo curso terminarán sus estudios en sus respectivos colegios haciendo 2º de Bachillerato, han dedicado toda una semana de trabajo a participar en distintas actividades de atención a los usuarios de las tres residencias de mayores de la capital ribera: Real Casa de Misericordia, Nuestra Señora de Gracia (La Milagrosa) y Torre Monreal.
En concreto, la labor de los voluntarios de Jesuitas consistió en participar en distintas terapias programadas por cada centro residencial como actividades sensoriales, ejercicios de rehabilitación, talleres de memoria o cursos de cocina, además de acompañar a los usuarios a la hora de las comidas.
El último día de su estancia en Tudela, los jóvenes ofrecieron a los mayores un festival con distintas actuaciones que sirvió a modo de despedida hasta el verano que viene.
EXPERIENCIA ENRIQUECEDORA
Los voluntarios desplazados a Tudela estuvieron acompañados por 8 profesores y monitores de los tres colegios de Jesuitas representados en esta iniciativa, que ya es todo un clásico al inicio del verano en Tudela.
“Después de pasar una pandemia y con toda la oferta de ocio con la que ahora cuentan los jóvenes, es de alabar que haya chavales que dediquen su tiempo libre, justo acabado el curso, para participar en estos campamentos de voluntariado”, indicó Sergio Moracho, profesor del colegio Jesuitas de Pamplona, encargado de esta actividad junto a la docente del centro de San Sebastián Ana Goikoetxea.
Durante su estancia en Tudela, los voluntarios han residido en el colegio de Jesuitas, costeándose ellos mismos los gastos derivados de su participación en el campamento. “Duermen en colchonetas en el gimnasio del centro; preparan el desayuno y aportan los alimentos que los alumnos del curso de cocina de Tudela preparan para la comida y la cena; e, incluso, pagan de su bolsillo los regalos que dan a los abuelos con los que han compartido la semana”, apuntó Moracho, quien afirmó que, a través de esta experiencia, “los chavales ponen en práctica los valores de solidaridad y compromiso con la sociedad que se inculcan desde el colegio”.