Urbanismo
Nasuvinsa adjudica las obras de Coscolín de Tudela por 6,6 millones
La actuación recuperará una zona muy deteriorada del Casco Antiguo y se construirán 4 edificios con 24 viviendas de VPO y alquiler, además de crear una nueva plaza


Publicado el 21/05/2022 a las 06:00
La empresa pública Nasuvinsa ya ha adjudicado las obras que servirán para regenerar el entorno del Horno Coscolín, en pleno Casco Antiguo de Tudela, junto a la Catedral. Con este paso se desbloquea un proyecto que se anunció hace dos décadas y que supondrá, además de recuperar toda esta zona, construir 4 edificios con un total de 24 viviendas.
Los trabajos, que se espera que comiencen este verano, se han adjudicado a la empresa Construcciones Hermanos Garbayo Chivite por 6.632.409 euros, prácticamente el precio de licitación. El plazo de ejecución es de 487 días, por lo que, si todo va bien, la obra estaría concluida hacia finales del año que viene.
Al concurso se presentó otra empresa, pero fue excluida del proceso por no cumplir con las bases del mismo. A pesar de ello, reclamó ante el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos, que resolvió que Nasuvinsa había actuado conforme a la normativa al excluirla.
En cuanto a los edificios, uno de ellos se encuentra en la plaza Vieja, nº 6 y constará de planta baja y tres alturas. Otro estará en la calle San Antón nº 14-16 con las mismas dimensiones que el anterior. Entre ambos sumarán 6 viviendas, todas de VPO, de las que 3 serán para venta y otras tantas para alquiler.
El tercer edificio estará en la zona que limita entre las calles Pontarrón y San Antón, con sótano, planta baja y cuatro alturas; y el cuarto en San Antón, nº 24. Entre los dos tendrán 18 viviendas VPO, trasteros y garajes.
Pero, aparte de los edificios, el proyecto, redactado por el arquitecto tudelano Francisco Blasco Esparza, va más allá. Y es que contempla repavimentar todas las calles afectadas con los mismos materiales que existen en la actualidad en esa zona y también crear una nueva plaza en dos niveles.
El más alto servirá para acceder a la plaza Vieja mediante el pasaje que existe actualmente y otros dos nuevos desde San Antón. Los tres tendrán rampas accesibles que circundan un espacio con arbolado de gran porte, aprovechando que no hay garajes debajo.
Además, estas mismas rampas conectan con el actual Horno Coscolín y con el segundo nivel de la plaza, sobre el aparcamiento, donde habrá otro acceso peatonal desde la calle Pontarrón.