Suceso
Un edificio del Casco Antiguo de Tudela sufre dos nuevos derrumbes
El Ayuntamiento realojó “por seguridad” a 7 vecinos de las casas colindantes a este bloque declarado en ruina


Actualizado el 26/12/2021 a las 08:35
El edificio de la calle Rúa nº 14, situada en el Casco Antiguo de Tudela y en el que se produjo en septiembre el derrumbe de parte de su fachada trasera que da al pasaje de las Albadillas y la plaza Yehuda Ha-Levi, sufrió el sábado dos nuevos derrumbes, uno sobre las 6.30 horas en su parte inferior y otro, a las 11.15 horas, que dejó a la vista dependencias interiores.
No hubo que lamentar daños personales en este bloque en el que no vive nadie desde hace tres meses y cuya parte trasera se ubica junto a la Casa Consistorial y frente al museo Muñoz Sola. El Ayuntamiento, “por precaución y seguridad”, como explicó el alcalde de la ciudad, Alejandro Toquero, desalojó a los 7 vecinos de las viviendas colindantes de los números 12 y 16 de la citada calle. “Se han ido con familiares o amigos, excepto dos, que los hemos llevado a un hotel de la ciudad. Les ha dado tiempo de sacar algunas cosas de sus casas antes de dejarlas” dijo. Añadió que “hasta que en unos días la propiedad del edificio, como nos ha dicho, proceda a derruirlo, se ha perimetrado la plaza Yehuda Ha-levi”, y Policía Municipal cortó la calle Rúa debido al peligro de desprendimiento del inmueble, a la que no se puede acceder en coche desde la calle Verjas. También se prohibe el tránsito peatonal en las zonas aledañas de esta vía.
El edil de Urbanismo, Zeus Pérez, indicó que hoy, siguiendo el informe redactado el sábado mismo por el arquitecto municipal, “se va a hacer una actuación de urgencia inmediata de limpieza y estabilización de los cascotes y partes sueltas de la fachada posterior, actualmente sin apoyo, a la espera de que la semana que viene la propiedad presente el proyecto para derribarlo y demolerlo, porque lo importante es la estabilización de los dos edificios colindantes”. Y es que, según el citado informe el peligro de desplome incontrolado de esa fachada “es evidente, y hay que derribar, controladamente, todos los elementos con alta inestabilidad y después proteger la medianera” toda vez que es “alto el riesgo de arrastre a las edificaciones colindantes por derrumbe”.
DECLARADO EN RUINA
Como apuntó el edil de Urbanismo, el consistorio declaró a principios de diciembre el estado de ruina de este bloque de propiedad privada, que cuenta con planta baja, cuatro alturas y una bodega del Ayuntamiento, y donde vivían 6 vecinos que fueron desalojados hace tres meses, cuando se produjo el primer derrumbe.
Pérez explicó que una vez que se aprobó esta declaración de ruina, cuyo expediente abrió de oficio el Ayuntamiento, se dio traslado a los propietarios de la misma “para que en el plazo máximo de un mes, que concluye el 3 de enero, presentaran un proyecto de rehabilitación o derribo”. “Ya nos habían trasladado que estaban trabajando en un proyecto de demolición que tenían para presentar de manera inminente en el consistorio”, añadió.
Ana Areso, de Areso Estudio de Arquitectura, a quien la propiedad del edificio ha encargado su demolición, confirmó que se entregará el proyecto la semana que viene, “y hay procedimientos de emergencia que se van a aplicar porque se debe y porque así nos lo han indicado desde el Ayuntamiento”. “La emergencia es máxima, y así va a ser”, dijo. Añadió que la problemática de la demolición de este edificio “no era llevarla a cabo”, sino la estabilización de las medianeras de los bloques contiguos.
Mª Carmen Hernández, vecina desalojada: “Ha sido un susto muy grande”
“Me he llevado un susto muy grande”. Son palabras de la tudelana Mª Carmen Hernández Mendoza, de 58 años, y que reside desde hace unos 5 años con su hijo en el primer piso del nº 12 de la calle Rúa del que el sábado fue desalojada por la Policía Municipal. “Estaba durmiendo a las 7 de la mañana y ha llamado al timbre la policía para que saliera, porque olía mucho a gas. He cogido el abrigo y los zapatos, lo que he podido pillar, y hemos salido corriendo. Ha sido mucho el susto porque escuchaba el gas con fuerza y olía mucho”. La trasladaron, junto a su hijo, al hotel Santa María. Lamentó que tenía preparada en casa la comida de Navidad para la familia “y se ha quedado todo allí”. A pesar de ello, dijo que “estamos bien, que es lo importante”.
