Derechos sociales
Tudela estrena una vivienda para personas con discapacidad intelectual
Es la primera que pone en marcha en Navarra Derechos Sociales y el coste anual es de 285.000 euros


Publicado el 24/12/2021 a las 06:00
La Mejana es el nombre tan típico con el que han bautizado a la primera vivienda para personas con discapacidad intelectual y grandes necesidades de apoyo que se ha estrenado en Tudela, y que visitó este jueves personalmente la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu, acompañada por Inés Francés, Olga Sala y Ainhoa Trébol, de la Agencia Navarra de Autonomía y Desarrollo de las Personas.
En este nuevo domicilio, el primero de este tipo en Navarra, residen cinco personas con edades comprendidas entre los 24 y 36 años que conviven en el apartamento, situado en el centro de la capital ribera. Las plazas para residir allí han sido concertadas con el Departamento de Derechos Sociales y suponen un coste anual de aproximadamente 285.000 euros.


INTEGRACIÓN EN LA COMUNIDAD
Los cinco residentes del apartamento tienen un “alto nivel de dependencia” y, hasta la puesta en marcha de este proyecto, iban a ingresar en un centro residencial. Acerca de esta situación, Maeztu, explicó: “Es la meta que nos hemos marcado, la desinstitucionalización de las personas. Que tengan una vida normalizada, integrados en la comunidad, con los apoyos que, en cada caso, necesiten”, a lo que añadió que, en la vivienda, “llevarán una vida más ‘normalizada’, en un piso, integrados en la comunidad”. “Las personas tienen derecho a determinar cómo quieren vivir y ser cuidadas y a desarrollar su proyecto de vida en una vivienda comunitaria, aunque sea con la ayuda necesaria”, señaló en el transcurso de su visita al apartamento.
Los ocupantes de dicha vivienda, gestionada por el centro tudelano La Atalaya, de Atención Integral a la Discapacidad, son cinco varones procedentes de distintas zonas de la Ribera. Concretamente, de las localidades de Buñuel, Cintruénigo, Milagro y Tudela. Previamente, cuatro de ellos residían en sus domicilios familiares, a la espera de encontrar plaza en una residencia, y el quinto estaba en un centro de apoyo.
La vivienda acogió a los cinco jóvenes el pasado 29 de noviembre y cuenta también con una plaza de respiro para dar respuesta a necesidades de ingreso temporal que puedan requerir otras personas en circunstancias concretas.
Sus instalaciones han sido totalmente rehabilitadas, puesto que antes eran oficinas, y las personas que residen en ella han participado en la elección de la decoración y equipamiento de sus habitaciones y espacios comunes de la que ya es “su casa”. En ella asumirán las tareas cotidianas que supone una convivencia, según sus posibilidades. Cuentan para ello con apoyo de personas cuidadoras las 24 horas. Además, los nuevos inquilinos de la Mejana acuden al citado centro de día La Atalaya.
En cuanto a las tardes y fines de semana, está previsto que realicen actividades en la comunidad en función de sus preferencias y necesidades. Siguiendo la misma línea de favorecer la autonomía personal, cabe recordar que el Departamento de Derechos Sociales ha habilitado recientemente otras quince plazas concertadas en viviendas con apoyo para personas con discapacidad física e intelectual. Tres de esas viviendas están dirigidas a personas con discapacidad intelectual, con ocho plazas en total, y otras dos con apoyo de atención a personas con discapacidad física y/u orgánica, que suman otras siete plazas. Todas ellas están distribuidas en Pamplona y su comarca, y supondrán una inversión total de 760.157,28 euros en los próximos tres años. A día de hoy, las plazas en viviendas comunitarias ya suponen el 23% de las autorizadas en Navarra para este colectivo.