Obras
Comienzan las obras de reforma del puente del Ebro de Tudela
Tras una inspección subacuática, se están limpiando y recubriendo con mortero los arcos más cercanos a Tudela


Publicado el 01/12/2021 a las 06:00
Las obras de reforma del puente del Ebro de Tudela, construido entre los siglos XII y XIII, ya están en marcha. Su inicio oficial fue el pasado 12 de noviembre y ya se ven los primeros trabajos, centrados en los arcos más cercanos al casco urbano, donde se han montado varios andamios para llevar a cabo una limpieza de la armadura de piedra del estribo, así como el recubrimiento con mortero de hormigón del mismo. Previamente, también se llevó a cabo una batimetría (un estudio topográfico del relieve del terreno bajo el agua), así como una nueva inspección subacuática para actualizar el estado en el que se encuentra la estructura y una serie de pruebas para concretar el estado de la piedra.
La obra, financiada íntegramente por el Gobierno de Navarra, a través del departamento de Cohesión Territorial, tiene un presupuesto de 1,6 millones de euros (IVA no incluido) y su plazo de ejecución es de 7 meses, por lo que debería estar concluida hacia junio del año que viene. Los trabajos corren a cargo de la empresa Alvac-Orion.
El objetivo de esta actuación es arreglar los daños y desperfectos que se detectaron hace ya años en el puente. Los problemas principales son socavaciones en las pilas, la pérdida de piezas o zonas con erosión avanzada, algo que desde el Gobierno foral señalaron que puede afectar a la resistencia y estabilidad de la estructura, aunque ahora no haya un riesgo inminente.
A lo anterior se suman otros daños como filtraciones generalizadas desde el tablero, desconchones en vigas o losas, etc.
Una vez que concluyan los trabajos ahora iniciados, continuarán en el resto de arcos de la estructura (tiene 15 vanos con bóvedas de sillería y arcos de medio punto y otros más apuntados a lo largo de sus 320 metros). Algo que, según explicó el director general de Obras Públicas del Gobierno foral, Pedro López, implicará trabajar en zonas de agua.
DOS OPCIONES DE ANDAMIOS
Lo que todavía no se ha decidido es cómo se afrontarán estos trabajos. “Se están estudiando varias opciones para trabajar en el resto de puente valorando los diferentes tipos de andamiaje posible, en función del caudal previsto. Una posibilidad es utilizar andamios sobre elementos flotantes en el agua y la otra que estén anclados al propio puente. El primer caso minimizaría las afecciones al tráfico, ya que no sería necesario ocupar la parte superior del puente.
Entre las actuaciones previstas, está reforzar y reparar las cimentaciones mediante la colocación manual por buzos de hormigón en sacos, que luego se fijarán al entorno de la pila.
Además, se retirará el revestimiento de mortero y la vegetación existente sobre las piedras y se prevé reparar juntas, reponer piezas desprendidas o retirar las que están muy mal estado para sustituirlas por nuevas.
Donde también se actuará será en el tablero y su voladizo. La intención es impermeabilizar las superficies de aceras y bordillos para evitar la filtración de agua, así como de la propia calzada, ya que se ha comprobado que el sistema de drenaje no funciona correctamente. Para corregirlo, se repondrán todos los sumideros (52).
Cabe recordar que las últimas actuaciones llevadas a cabo en el puente datan de 1985 y 1987. La primera se centró en consolidar y reforzar la cimentación de las pilas. En cuanto a la segunda, consistió en ampliar el tablero del puente, que pasó de 8,3 a 11 metros para dejar una calzada de 7 m y aceras a ambos lados de 2.
Unos trabajos condicionados por las crecidas del río
Uno de los problemas de la reforma son las posibles crecidas de caudal que pueda tener el río. Sobre todo, en esta época y hasta primavera. De hecho, estos mismos días está aumentando el caudal por las últimas lluvias y nevadas y ayer mismo la Policía Local pidió a los propietarios de coches estacionados en la zona baja del parking del paseo del Prado que los retiren por si hay algún problema, aunque no se espera que cause afecciones. “Los trabajos deberán acompasarse a los posibles episodios de crecidas, cuando no es viable actuar en las estructuras de los arcos”, señaló el director general de Obras Públicas, Pedro López.