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Las 'no fiestas' de Tudela

Los bares, un poco más contentos que en 2020, pero solo los primeros días

La mayoría de los consultados dicen que los 3 primeros días de las ‘no fiestas’ de Tudela fueron buenos

Imagen de las terrazas de los bares de la plaza de los Fueros de Tudela.
Imagen de las terrazas de los bares de la plaza de los Fueros de Tudela.Blanca Aldanondo
  • Leyre Estévez Coloma
Actualizado el 30/07/2021 a las 19:15
Pocos hubieran imaginado que las fiestas de Tudela, como las de cualquier otra localidad, no iban a celebrarse durante dos años consecutivos , pero así ha sido. Son fechas muy esperadas en la hostelería por los ingresos que se generan y, por tanto, su suspensión acarrea también problemas importantes en un sector muy castigado durante esta pandemia.
A pesar de todo, y sin lanzar las campanas al vuelo, los bares consultados por este periódico no hacen un balance muy negativo de estos días, aunque, claro, a años luz de lo que son unas fiestas normales.
La mayoría coinciden en que los primeros días de las ‘no fiestas’, entre el 24 y el 26 de julio (sábado, domingo y lunes), se ha notado más ambiente que el año pasado, aunque también reconocen que, a partir del lunes, el bajón ha sido importante. “El año pasado no salió nadie. Y este sábado, domingo y lunes han sido los mejores días de todo el verano”, señalaba contundente Tania Miranda, del bar De Risa y Oro de la plaza Mercadal.
“Para mí, las no fiestas han ido mejor de lo que esperaba”, remarcaba Sergio Catalán, del D3, en la calle Herrerías. “Se ha notado más gente que un fin de semana normal, que ya se solían llenar las mesas”, decía Carlos Moneo, del Bar La Cura en la misma calle. “Nosotros estamos contentos con cómo ha ido. En 2020 los bares estaban casi vacíos el día del ‘no chupinazo’”, apuntaba Antonio Lamana, uno de los dueños del bar Le Bistrot.
Por su parte, Julen Lasheras, del bar La Estrella, reconocía que ha visto a la gente “mucho más animada” que el año pasado, mientras que Patxi Rodríguez, del Quei Plaza, en la plaza de los Fueros, señalaba que las ‘no fiestas’ solo se notaron “el 24, 25 y 26, cuando hubo más gente”. “Antes de la pandemia, en fiestas teníamos ganancias para sobrevivir el resto del año, como los agricultores cuando cosechan, pero ahora no”, puntualizaba.
Pero también los hay que no han recibido la clientela esperada. “Este año ha habido menos gente que el pasado. Fue mucho mejor la semana anterior a las ‘no fiestas’”, lamentaba Óscar Visanzay, del bar Moncayo. “El único día que se ha parecido algo a las fiestas normales fue el sábado 24”, añadía Cristian Sánchez, del bar Gayarre de Herrerías.
CRÍTICAS A LAS MEDIDAS
Otra de las novedades que llegó a última hora, apenas una semana antes de lo que hubiera sido el cohete, fue el aumento de las restricciones ante el empeoramiento de los datos de contagios en Navarra. Se implantó el toque de queda a la 1 de la madrugada, algo que no tuvo mucha influencia porque era la hora hasta la que podían abrir los bares. Y también se limitaron las reuniones a 10 personas en espacios públicos. Algo similar ocurrió el año pasado, cuando el mismo día 24 se limitó la apertura de los bares a las 12 de la noche.
Algo con lo que los responsables de algunos bares fueron críticos. “Es de vergüenza que hayan vuelto a poner restricciones una vez pasados los Sanfermines y cuando le toca a Tudela”, apuntaba Patxi Rodríguez, del Quei Plaza, aunque, al mismo tiempo, reconocía que habían ganado una hora de trabajo respecto al año pasado, cuando tenían que cerrar a las doce. Julen Lasheras, de la Estrella, también criticó el momento en el que se implantaron las nuevas restricciones. “Se ve que las medidas están muy politizadas porque volvieron a poner restricciones cuando pasaron los Sanfermines”.
Unas restricciones que, además, añaden que retraen a la gente a salir. “La gente se ha ido de vacaciones y no se ha quedado por las restricciones”, opinaba Óscar Visanzay (Moncayo). “A mí no me afecta el horario porque trabajo vermús y tardeos, pero siempre que aumentan las restricciones la gente sale menos”, añadía Julen Lasheras (La Estrella). O lo que opinaba Antonio Lamana, de Le Bistrot. “El toque de queda no es lógico porque hay mucha gente por la calle”, decía, algo que remarcaba Patxi Rodríguez. “No sirve. Luego los jóvenes siguen por la calle y eso es una falta de respeto”. “No compartimos las restricciones horarias porque el virus está a todas las horas”, recalcaba Cristian Sánchez (Gayarre).
“En verano lo mejor es al aire libre, en vez de restringir horarios, pero los que no tienen terraza...”, reconocía Óscar Visanzay (Moncayo). “Yo no hubiera quitado las mascarillas o aforos, pero sí ampliado el horario para que no hubiera tanto daño en el sector hostelero”, opinaba Sergio Catalán (D3).
Pero, al mismo tiempo, muchos también avalaban el toque de queda, sobre todo por los problemas que les evita con sus clientes, aunque también apuntaban que, con estos horarios, pierden buena parte de los ingresos porque es cuando la gente se queda a tomar copas. “Para que nos hagan cerrar antes, es mejor que pongan toque de queda y que la gente se vaya a casa. A la hostelería nos viene mejor para que no nos echen la culpa de los contagios”, opinaba Tania Miranda (De Risa y Oro).
“A nosotros el toque de queda nos quita el peso de tener que decirle a la gente que lleva varias copas encima que se tiene que ir”, terminaba Sergio Catalán (D3).
Un camarero del bar La Estrella sirve bebidas en el interior del local con varios clientes sentados.
Un camarero del bar La Estrella sirve bebidas en el interior del local con varios clientes sentados.Blanca Aldanondo

‘No rotundo’ al certificado de vacunación para entrar en bares

Otro de los temas de los que se está hablando mucho estos días es en la propuesta de exigir a los clientes un certificado de vacunación para poder acceder al interior de los establecimientos hosteleros.
Por el momento, la consejera de Salud del Gobierno de Navarra, Santos Induráin, aseguró que “de entrada, no es el planteamiento” que se está barajando y añadió que “sería una medida con una cierta discriminación” al no poder tener la pauta completa toda la población por el momento. A pesar de todo, señaló que, llegado el momento, “se podrá valorar, evaluar y tomar una postura más coordinada con otras Comunidades”.
Además, el Ministerio de Sanidad también ha rechazado que se exija este certificado.
Algo que comparten los responsables de bares de Tudela consultados. “No sería fácil de gestionar a la hora de llevar el control. Además, mucha gente tiene miedo a estar en interiores todavía. Aquí, al día entrarán dentro 15 personas”, indicó Patxi Rodríguez, del Quei Plaza.
“Solo llevaría más trabajo y, además, tener la pauta completa no asegura que esas personas no contagien”, reafirmó Antonio Lamana (Le Bistrot).
“Yo no soy quién para pedir a nadie un certificado de vacunación”, argumentó Carlos Moneo (La Cura). O lo que Óscar Visanzay, del Moncayo, añadió: “Yo necesitaría una persona para llevar el control y, además, solo tengo una mesa en el interior. Creo que funcionaría más en macroeventos”.
Sergio Catalán, del D3, tampoco vio con buenos ojos pedir este certificado. “Yo no estoy de acuerdo. Además, hay que tener en cuenta que no todo el mundo quiere vacunarse y no se les puede obligar”, indicó el responsable de este bar.
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