

¿Cómo es el futuro de la Ribera navarra? Así lo ven los estudiantes de Bachiller
El déficit de estudios universitarios presenciales con el que cuenta la Ribera obliga a la mayoría de los alumnos a tener que salir fuera para seguir formándose
Actualizado el 08/03/2021 a las 12:13
En apenas tres meses, cientos de alumnos riberos que ahora cursan 2º de Bachillerato en los cuatro institutos de la comarca (IES Benjamín, Valle del Ebro y Jesuitas, de Tudela; y el IES Alhama, de Corella) se enfrentarán a la EvAU en busca de la nota necesaria para acceder a los estudios universitarios que desean realizar.
Quien más quien menos, ya tiene trazado en su cabeza su plan de estudios para los próximos años e, irremediablemente, la mayoría de esos caminos les conducirán fuera de la Ribera e, incluso, lejos de Navarra.
Pese al gran abanico de grados con el que cuenta UNED Tudela, y a los estudios superiores de Formación Profesional del CIP ETI o de la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Corella, la escasa oferta de carreras presenciales disponible en la Ribera obliga a la mayor parte de los alumnos de Bachillerato a buscar su futuro lejos de su hogar. Una oferta que se limita a los estudios de Fisioterapia e Ingeniería Técnica Industrial Mecánica que se imparten en el Campus de la UPNA desde su apertura en Tudela en 2006.
Este reportaje tiene como protagonistas a cuatro de esos alumnos que ya cuentan los días para ingresar en la universidad. Tres lo harán fuera de la Ribera, mientras que el cuarto se quedará en la UPNA de Tudela. Cuatro historias llenas de esperanzas en un futuro tan ilusionante como incierto.
NAJLAA TABIT SEBBAR, ALUMNA DEL BACHILLERATO DEL IES VALLE DEL EBRO
Su caso es un ejemplo claro de la dificultad que tiene la Ribera para mantener en la comarca a los jóvenes talentos que afloran de sus colegios e institutos. “La Ribera cuenta con mucho talento, pero si quiere evolucionar necesita frenar la actual fuga de cerebros que padece”, afirma Tabit, quien señala que este mal es general en todo el país. “Es triste ver lo infravalorada que está la Ciencia en España. En países como Alemania el sistema público invierte en Ciencia. Se trata de algo que, quizás, no dé resultados a corto plazo, pero que es una apuesta de futuro segura”, afirma la alumna del IES Valle del Ebro de Tudela.
MÁS ALLÁ DE LA AGROALIMENTACIÓN
En cuanto al futuro de la Ribera, Tabit considera que ese ‘sustrato’ de talento joven con el que cuenta la comarca “puede ser una muy buena base para su desarrollo económico”.
“El potencial que tiene la Ribera en su sector agroalimentario es más que evidente. Pero también dispone de empresas multinacionales como SKF o Guardian que conforman, junto a otras, un tejido muy interesante que demuestra que la comarca tiene posibilidades de ofrecer salidas laborales distintas a las tradicionales”, señala Tabit.
Y es que, como apunta la joven castejonera, entre su círculo de amistades y más cercano “tan solo un compañero de clase tiene pensado estudiar Ingeniería Agroalimentaria”. “Por ello es importante poder contar con más opciones laborales de forma que aquellos jóvenes que tengan que formarse fuera puedan tener la ocasión de regresar aquí o, incluso, que pudieran realizar los estudios que deseen en la comarca”, afirma.
El positivismo que desprende Tabit hace que, incluso, las dificultades añadidas en su formación académica derivadas de la pandemia de coronavirus le hayan aportado nuevas enseñanzas. “El instituto ha sabido adaptarse a estas circunstancias y los alumnos hemos podido recibir los contenidos precisos a través del aprendizaje virtual. Ha sido toda una experiencia de la que tenemos que quedarnos con lo mejor para seguir adelante”, explica.
ADRIÁN ÁLVARO BUENO, ALUMNO DEL BACHILLERATO DE INGENIERÍA Y CIENCIAS EN EL IES BENJAMÍN DE TUDELA
“Siempre he pensado que, a mayor grado de formación, más posibilidades de abrir puertas tendré”, explica Álvaro, quien, en el futuro, se imagina trabajando en un laboratorio como investigador. “Todo lo relacionado con las nuevas tecnologías está basado en la Física y las Matemáticas. Teléfonos móviles, ordenadores..., son el presente pero, sobre todo, el futuro”, afirma el tudelano.
LA VOZ DE LOS ESTUDIANTES
Para ese futuro laboral, Álvaro no descarta desarrollar su trayectoria en la Ribera, aunque reconoce que, hoy por hoy, las posibilidades son mínimas. “Lo que predomina en nuestra comarca es lo referente a la agroalimentación. De lo mío, no hay mucho donde elegir”, indica el tudelano, quien lanza una reflexión al respecto. “El rápido desarrollo de las nuevas tecnologías hace que las profesiones que más demanda van a tener en el futuro ni siquiera existen a día de hoy. Y ahí la Ribera puede tener una gran oportunidad”, explica Álvaro, quien aboga porque la comarca “diversifique su oferta formativa y laboral para poder generar profesionales cualificados y empresas donde poder desarrollar su labor”.
Para poder llevar a cabo este planteamiento, Álvaro califica como “fundamental “escuchar a los propios estudiantes para que sean ellos mismos los que pongan sobre la mesa sus preferencias y, así, poder establecer una estrategia formativa y laboral clara que redunde en el beneficio de toda la comarca”. El estudiante tudelano opina que, de este modo, se podría evitar “que tantos y tantos jóvenes tuvieran que salir de la Ribera para estudiar o trabajar, tal y como ocurre ahora”
Con una visión algo más amplia, y centrándose en el campo de la investigación al que le gustaría dedicarse profesionalmente, Álvaro lamenta que, a nivel nacional, no haya una apuesta decidida al respecto. “Existe un déficit muy importante que tenemos como país. Estamos muy atrasados con respecto a otros lugares, y eso que existen grandes investigadores españoles trabajando en otros países y liderando proyectos de primer nivel”, afirma Álvaro, quien pone como ejemplo de esta reflexión lo ocurrido con el desarrollo de las vacunas contra el coronavirus. “Ya contamos en nuestro país con tres vacunas aprobadas..., y ninguna de ellas ha sido desarrollada en España”, destaca el estudiante tudelano.
LAURA ARELLANO ATIENZA, ALUMNA DEL BACHILLERATO DE CIENCIAS DE LA SALID EN EL IES ALHAMA DE CORELLA
A diferencia de la mayor parte de alumnos riberos que tienen que salir fuera de la comarca o, incluso, de Navarra por falta de la oferta académica que precisan, Arellano lo hará por su deseo de vivir nuevas experiencias personales más allá de las cuestiones formativas. “Siempre he dicho que si tenía la oportunidad de salir a la universidad me gustaría ir fuera de Navarra. Ir a Pamplona sería como estar en casa, y lo que yo quiero es conocer sitios nuevos y salir del círculo de siempre para abrir otros horizontes”, explica la joven.
UNA APUESTA POR LA JUVENTUD
Esta intención clara por desarrollar su formación académica fuera de su tierra se extiende también a su futuro laboral. “En Tudela está el Hospital Reina Sofía, pero la verdad es que nunca me he planteado quedarme aquí”, señala Arellano, quien, en cualquier caso, elogia el nivel del centro hospitalario tudelano. “Alguno de mis familiares trabaja allí y está feliz. Es un muy buen hospital pero, como pasa con otras cosas en la Ribera, creo que no se promociona lo suficiente”, afirma la estudiante corellana.
En este sentido, Arellano apunta que “la Ribera tiene que aprender a vender mejor lo que tiene ya que, de lo contrario, estaremos perdiendo muchas oportunidades de avanzar”. “Es cierto que tenemos carencias, pero esta comarca cuenta con muchas cosas buenas que se deberían lucir mucho más”, señala la joven.
A este respecto, Arellano apunta que una de esas cosas buenas de las que dispone la Ribera es, precisamente, su juventud. “Hay un montón de gente joven que se está currando su futuro y que cuenta con un talento enorme..., y no se le está dando la importancia que merece”, afirma la corellana.
JESÚS DELGADO GONZÁLEZ, ALUMNO DEL BACHILLERATO DE CIENCIAS DE LA SALUD ENE L COLEGIO SAN FRANCISCO JAVIER (JESUITAS) DE TUDELA
“Mis padres son profesionales de la salud y yo siempre he tenido en mente estudiar algo relacionado con ello. Durante los últimos meses me han hablado muy bien del grado de Fisioterapia de la UPNA, y me he decantado por estos estudios”, explica Delgado, muy satisfecho de poder continuar con su formación sin tener que abandonar su Tudela natal.
“La Ribera sufre un evidente déficit en cuanto a formación universitaria que debemos atajar ampliando el abanico de carreras”, indica Delgado, quien amplía esta reflexión a otro tipo de estudios. “Tudela cuenta con bastantes centros educativos pero, por ejemplo, para poder hacer el Bachillerato Artístico tienes que ir a Corella. Además, en el resto de la Ribera no hay apenas más oferta de Bachillerato y eso obliga a la mayor parte de estudiantes de otras localidades a tener que venir a diario a Tudela para poder estudiar lo que quieren”, señala el estudiante de Jesuitas.
LA NECESIDAD DE TENER QUE SALIR
Delgado apunta que la mayor parte de sus amigos y compañeros de clase van a salir fuera a estudiar sus respectivas carreras universitarias. “Primero porque no tienen posibilidad de estudiar aquí lo que buscan y, por otro lado, porque les atrae conocer otros lugares y, de algún modo, empezar a independizarse”, señala Delgado.
En este sentido, el tudelano augura que, de cara a su futuro profesional, este pasará por tener que salir de su entorno actual. “Me gustaría poder abrir mi propia consulta particular y, en ese caso, considero que tendría más posibilidades de éxito estableciéndome en una ciudad más grande. Pero nunca se sabe qué va a pasar”, concluye Delgado.
