La Virgen de la Paz..., un poco menos 'dulce'
La pandemia ha hecho que este año no se hayan elaborado las ‘Trenzas’ de caramelo típicas de esta fiesta de Cintruénigo


Actualizado el 26/01/2021 a las 06:00
Cintruénigo celebró el domingo la Virgen de la Paz que, como muchas otras fechas señaladas en rojo en el calendario festivo, se ha visto trastocada por la actual pandemia de coronavirus. Así, por primera vez en más de 250 años de historia, esta fiesta no ha contado con uno de sus elementos más tradicionales: las trenzas de la Virgen, un dulce de caramelo elaborado de forma artesanal.
Fue el año pasado cuando la familia Álvarez, encargada de realizar esos dulces, cedió el testigo de su elaboración a Mª Paz García, propietaria del horno artesano Josefa’s. Como comentan García y Carmen Montes -la anterior depositaria de esta tradición- “durante la Guerra Civil escaseaba el azúcar y, en esos años, se realizó una pequeña cantidad de trenzas, pero se hicieron”. “En cambio este año, con todo lo derivado de la pandemia, y con mucho dolor de corazón, decidimos nos realizarlas para evitar riesgos”, explican.
Y es que, como señala Montes, “la elaboración de este dulce requiere una manipulación manual del caramelo y una estrecha interacción entre los miembros del equipo” lo que haría muy complicado cumplir con las medidas sanitarias establecidas para luchar contra la covid-19.
Este equipo de elaboración está compuesto, además de por Mª Paz García y Carmen Montes, por Verónica y Claudia Álvarez, hija y nieta de Carmen, respectivamente; y por los colaboradores Manuel Magaña y Mª Pilar Fernández.
Otros años, la producción de estos dulces, que representan el pelo trenzado y recogido en un moño que, antiguamente, lucía la imagen de la Virgen de la Paz, llegaba a las 8.000 unidades. Estos dulces podían adquirirse en diferentes establecimientos de Cintruénigo y de otras localidades cercanas. Incluso, las elaboradoras de las trenzas recibían encargos de otras Comunidades Autónomas y diferentes países.
“Mucha gente me preguntó por las trenzas de este año y recibieron con pena el anuncio de que no se iban a hacer”, asegura Montes, quien agradece los ánimos que les han llegado. “Nos dicen que esta tradición no se pueda acabar. Nosotras seguimos con mucha ilusión y, si Dios quiere, el año que viene volveremos a hacer estos dulces para la Virgen de la Paz”.