Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Solidaridad

Prótesis cirboneras para los necesitados

El arquitecto de Cintruénigo Sergio García Azagra es una de las 50 personas que colaboran con la asociación Ayúdame 3D en la impresión con esta tecnología de brazos con movilidad prensil para personas sin recursos de cualquier parte del mundo

Foto de Sergio García Azagra, con la prótesis de un brazo realizado con tecnología de impresión 3D.
Sergio García Azagra, con la prótesis de un brazo realizado con tecnología de impresión 3D.
CEDIDA
  • Vicky Blanco
Actualizada 08/03/2020 a las 06:00

Es una de las 50 personas que colaboran en España con la asociación Ayúdame 3D en la impresión de trésdesis -brazos impresos en 3D con movilidad prensil- destinados a personas de cualquier parte del mundo sin recursos económicos para adquirir una prótesis médica, mejorando así su calidad de vida. El cirbonero Sergio García Azagra, de 32 años y residente desde hace seis en Barcelona, donde centró su residencia y su empresa junto con otros dos compañeros de carrera tras terminar Arquitectura en Pamplona, afirma que siempre ha colaborado con ONGs, pero que cuando conoció esta asociación no dudó en invertir sus donaciones en ella, porque ve los resultados más directamente, se siente más involucrado, y él mismo hace el envío de la prótesis al beneficiario.

Ayúdame 3D surgió hace dos años a iniciativa del ingeniero madrileño Guillermo Martínez, que en un viaje a Kenya se planteó cómo podría ayudar allí. Encontró los desarrollos de unas prótesis en 3D que luego mejoraría, las imprimió en 3D y habló con orfanatos para ver si podrían ser útiles. Vio el cambio de vida que podía suponer para personas en el Tercer Mundo que no podían costear una prótesis médica contar con estas de bajo coste y funcionales, y creó la asociación junto a tres personas más. Posteriormente, viendo la alta demanda que tenían, contactaron con personas que tienen o trabajan con impresoras 3D para que colaboraran, y así es como conoció Sergio García este proyecto.

GRATIS PARA EL USUARIO

“Se ha creado una comunidad en la que estamos más de 50 personas de toda España e, incluso, del extranjero. Tenemos nuestra impresora 3D y cuando llega un pedido a la asociación nos lo deriva a uno de nosotros, que somos los encargados de imprimirlo y enviarlo directamente al beneficiario”, afirma Sergio García, que colabora desde octubre con Ayúdame 3D. Tras superar un periodo de formación, “recibí el primer encargo poco antes de navidades, consistente en la impresión de mi primer brazo, que preparé y se lo envié a un chico de Filipinas, porque las prótesis son personalizadas para cada persona”, explica. Según indica, Ayúdame 3D contacta con ONGs, orfanatos o asociaciones de distintos países, que les proponen los posibles candidatos de estas prótesis de brazo con mano o de solo mano. En su primer año recibieron 30 encargos, y 140 el año pasado.

“Las prótesis, hasta ahora, se han enviado a África, Filipinas o Sudamérica, e incluso también se han repartido en España, ya que no las financia la Seguridad Social y hay gente que no tiene posibilidades de adquirir una”, afirma. “Los beneficiarios se muestran muy agradecidos y nos mandan fotos y vídeos con sus prótesis. Además, desde la asociación se hace un seguimiento para ver que se la han colocado correctamente y que les es útil en su día a día. Nos mandan fotos de gente que vuelve a trabajar en el campo o a coser con las prótesis... y que les ha cambiado la vida”, comenta, al tiempo que añade que estas prótesis están elaboradas con plásticos biodegradables reciclados, sin ningún tipo de impacto ambiental. Su coste, solo de materiales, ronda los 40 euros.

Todo es costeado entre la asociación y los colaboradores, que buscan su modo de financiación para que el beneficiario reciba gratis la prótesis. “Nos financiamos con donaciones de la gente o, en mi caso, hice llaveros con impresiones de pequeñas manos en 3D de cara a recaudar fondos para comprar materiales”, dice.

La impresión de los brazos en 3D puede llegar a durar 40 horas, y durante este tiempo hay que cambiar materiales y modelos. Posteriormente, las prótesis tienen que ser montadas y hay que comprobar que funcionan correctamente. Un proceso que realizan los colaboradores de forma totalmente desinteresada.

Respecto a los modelos de prótesis, son de mano para personas con articulación funcional en la muñeca; de brazo para personas con articulación funcional en el codo; y de brazo para personas sin codo, que es un nuevo modelo de Ayúdame 3D -pueden abrir y cerrar los dedos de la trésdesis gracias al movimiento del hombro-.

García afirma que quienes quieran colaborar con este proyecto pueden hacerlo con donaciones o imprimiendo prótesis si disponen de impresoras 3D, “Pueden contactar con la asociación en la web ayudame3d.org o conmigo, a través de Instagram, en la cuenta @byxherry”, afirma.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra