Greenpeace: "El campo de tiro de las Bardenas es anacrónico en el siglo XXI"
El director de Greenpeace en España, Mario Rodríguez Vargas ha asegurado que las Bardenas Reales son un "terreno único" y "de alto valor ecológico", y debería convertirse en Parque Nacional


Publicado el 16/02/2020 a las 12:29
El director de Greenpeace en España, Mario Rodríguez Vargas, ha asegurado que las Bardenas Reales, un "terreno único" y "de alto valor ecológico", deberían convertirse en Parque Nacional, pero se lo impide el polígono de tiro que alberga en su interior y, que a su juicio, es "anacrónico" en el siglo XXI.
El de las Bardenas Reales, en funcionamiento desde 1951, es actualmente el "único polígono de tiro del Ejército del Aire en España y, además, de la OTAN", una organización que, según Rodríguez Vargas, no los necesita porque podrían "hacer lo mismo por ordenador", a través de simuladores y sin afectar al "frágil" ecosistema del Parque Natural.
De momento, esa es la categoría que alcanza el desierto navarro, pero el responsable de Greenpeace en España defiende que se convierta en el primer Parque Nacional de terreno estepario del país, un tipo de paisaje que solo se puede observar en dos áreas más en toda la península: en los desiertos de Los Monegros (Aragón) y Tabernas (Andalucía).
Greenpeace ya impulsó a finales de los años ochenta una campaña para convertir a la isla de Cabrera en Parque Nacional, algo que consiguieron finalmente en 1991, y para lo que Rodríguez Vargas señala que hay que llevar a cabo tres pasos, si las Bardenas quisiera seguir los pasos del espacio balear.
En primer lugar, debe existir una gran "demanda social", que la ciudadanía navarra defienda que "quiere preservar esa joya de la naturaleza" a través de grandes movilizaciones que hagan que las instituciones lo perciban.
Después, el Parlamento de Navarra "tendría que hacer una resolución para pedir al Estado la declaración del Parque Nacional", que pasaría al Organismo Autónomo de Parques Nacionales y a partir de ahí se empezaría el proceso, pero siempre con la autorización del gobierno autonómico.
Y, finalmente, la petición al Estado. El problema que presentan las Bardenas y no existía en Cabrera, según Rodríguez Vargas, es la cuestión de la propiedad del territorio, que en este caso no es del Estado, sino de los 22 municipios que componen la Comunidad de Bardenas Reales.
Sin embargo, para Rodríguez Vargas "nunca hay nada perdido" y ha afirmado que las Bardenas se encuentran en "una situación mejor" que la que tenía la isla de Cabrera en su momento, pues en la actualidad existe el Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico que además posee una vicepresidencia en el Gobierno.
En esta misma línea, ha destacado el aumento de la "conciencia" y la "sensibilidad ambiental" en la sociedad, que en el caso de Bardenas ha denunciado en numerosas ocasiones el impacto, no solo acústico y ambiental, sino también sanitario, llegando a culpar al polígono de tiro de la alta incidencia de cáncer de la zona.
De hacerse realidad la transformación de las Bardenas Reales en Parque Nacional, el director español de Greenpeace recuerda que "se restringiría al máximo la actividad humana", pues se prohibirían actividades como la caza y se regularían acciones como la agricultura o la ganadería, peligrando la tradición trashumante.
Aunque "la llama" del debate esté presente en la sociedad, Rodríguez Vargas ha sugerido a la sociedad navarra que gane "en contundencia", pero siempre "desde un punto de vista pacífico" para lograr volver a poner sobre la mesa el asunto de la necesidad del polígono de tiro y del valor de las Bardenas en contraposición.
"Igual que hay gente haciendo maniobras puede haber gente diciendo que no se hagan", ha concluido.