Tierra Estella
Estella autoriza la instalación de terrazas en el barrio monumental
La idea es otorgar estos permisos solo de manera temporal y para paliar los efectos de las restricciones covid


Actualizado el 23/04/2021 a las 06:00
Terrazas también en el barrio monumental de Estella. Otra de las incorporaciones de la hostelería local ligadas a la pandemia que estrena esta primavera mesas y sillas en la calle La Rúa. La Junta de Gobierno Local ha concedido la autorización al primer establecimiento en solicitarlas en este tramo de la ruta jacobea donde hasta ahora no se contaba con estas dotaciones. Ya instaladas en el bar restaurante Mundo, abren camino a nuevas peticiones que puedan llegar en el mismo sentido. También otros negocios del Casco Antiguo han dado el paso. En concreto, la Mayorquina de la calle Mayor tiene igualmente permiso en zonas hasta ahora sin esta ocupación de la vía pública.
El concejal de Desarrollo Económico, Pablo Ezcurra, explicó este jueves que se trata de autorizaciones temporales otorgadas a causa del covid pero que no se plantea en ningún caso dejarlas de manera permanente. “La situación que tienen con el cierre de los interiores es muy complicada y, dentro de lo razonable, hacemos todo lo que esté en nuestra mano”, subraya. El Ayuntamiento -añadió- irá respondiendo conforme lleguen más solicitudes siempre con la directriz de “favorecer la actividad económica ante los límites impuestos por la normativa sanitaria”.
No hay, por el momento,más sobre la mesa en ese sentido. Sí las hubo ayer en la misma Junta de Gobierno pero para otras zonas de la localidad de las que las terrazas forman parte habitual. Es el caso de un nuevo establecimiento en el número 2 de la plaza de Santiago y de otro en el número 74 del paseo de la Inmaculada.
LOS CRITERIOS FIJADOS
En lo que al Mundo de La Rúa se refiere, el Ayuntamiento ha concedido finalmente permiso para instalar cuatro de las siete mesas solicitadas a ambos lados de la calle. La autorización le permite colocar cuatro pegadas a su fachada y con dos sillas cada una haciendo uso solo de uno de los dos lados. El criterio -detalla el concejal de Desarrollo Económico- es que no ocupe demasiado espacio en la calle. además de que “el mínimo tráfico que pasa por ella, vecinos y carga y descarga, pueda seguir haciéndolo sin problemas”.
Lourine Lenderink, al frente de este establecimiento junto a su hermana Nicole, contaba ayer que cuando Navarra cerró ante la Semana Santa el interior de los locales se encontraron de un día para otro sin poder atender las reservas con las que ya contaban. Para ellas, aunque disponían de una terraza interior cubierta, la posibilidad de ocupar ahora este espacio en el barrio monumental era importante.
Un entorno -explica Lourine- que sin turismo ni peregrinos quiere recuperar al menos algo de su alegría. “Más de un vecino nos lo ha dicho así, contentos porque vuelva algo de actividad y de poder hacer también un poco de vida de barrio”, indica. Lo hace desde el escenario que concentra la oferta cultural y turística de la localidad pero al que le faltan desde hace más de un año la actividad de la mayor parte de sus locales, con el albergue de peregrinos en su punto de partida. Sus aperturas siguen en compás de espera pendientes de que se recupere una movilidad entre comunidades autónomas sin la que las visitas no despegarán de nuevo.