Estella
Las obras en San Andrés afectan a casi 50 plazas para aparcar
Parte se recuperarán cuando concluyan, pero las de la nueva parada de taxis se suprimen de forma permanente


Actualizado el 13/04/2021 a las 06:00
El inicio de las obras que peatonalizarán por completo la calle San Andrés de Estella transformó este lunes el centro de la ciudad y tuvo como principal efecto la recducción de las zonas de estacionamiento regulado mediante cámaras. En las calles Carlos II el Malo, García el Restaurador y San Veremundo de forma temporal mientras se ejecutan los trabajos. En la calle Sancho el Fuerte, la nueva ubicación de la parada de taxis supuso la eliminación permanente de las necesarias para dar cabida a los 11 vehículos con licencia, además de mantener el dispositivo de estacionamientos reservados para vehículos del Ayuntamiento y otros vinculados a la actividad municipal.
Aunque desde el Ayuntamiento no se ha apuntado a un número concreto de las plazas afectadas, un recorrido por las calles donde se localizan las acerca al medio centenar sin contar las de carga y descarga. Son estacionamientos que en el invierno de 2019 sustituyeron a la antigua zona azul de la ciudad, que contaba hasta entonces con 184 plazas gestionadas por Dornier. En ellos se permite el aparcamiento libre durante 90 minutos, el tiempo máximo para permanecer en la denominada ZEL (Zona de Estacionamiento Limitado) que regula los aparcamientos en superficie del centro comercial de Estella.
El calendario previsto apunta a finales del mes de junio para la conclusión de los trabajos y los articula en tres fases hasta alcanzar la confluencia de la calle San Andrés con el paseo de la Inmaculada, la que se considera de mayor complejidad en cuanto a las necesidades del tráfico puesto que sí se puede transitar a pie por la zona en obras. ¿Cómo quedó ayer y de momento este espacio del Ensanche? Con frentes distintos. La empresa adjudicataria Construcciones Luis Fernández hizo, por un lado, acopio de parte de los espacios para su maquinaria y necesidades de obra. El propio desarrollo de los trabajos ha hecho necesario el cierre al tráfico desde la calle García el Restaurador hasta San Veremundo. Solo propietarios de garajes, vehículos de carga y descarga y puntualmente vecinos podrán acceder a un circuito que sigue lo establecido en fiestas patronales. No se permite, por tanto, la entrada al margen de estas situaciones concretas. Y obliga a utilizar en doble sentido la calle Carlos II el Malo para incorporarse a la travesía entre puentes. Los conductores que lo hagan no podrán hacerlo girando hacia la izquierda, sino dirigiéndose a la rotonda más próxima e incorporándose desde allí al vial entre puentes.
El eje Carlos II el Malo-García el Restaurador-San Veremundo se ha dejado en total algo más de 30 plazas de superficie en rotación, que se recuperarán una vez concluidas las obras. ¿Qué ocurre con la carga y descarga? Depende de dónde se localicen. Las de San Veremundo quedan suprimidas por necesidades de las obras pero sí se permitirá utilizar las de Carlos II el Malo para dar servicio a los comerciantes de la zona. Fuera ya de este circuito regulado por las cámaras, la ciudad afronta desde ayer otro cambio importante al desaparecer las plazas junto al Ayuntamiento y el tramo del Bar El Ché a Los Llanos hasta ahora de aparcamiento libre.
