Emoción en los montes de Estella al recibir a Olentzero
En grupos distanciados, unas 375 personas subieron por la mañana a saludar al carbonero a su morada de San Millán



Actualizado el 25/12/2020 a las 06:00
Olentzero no faltó a su cita del atardecer del 24 de diciembre en Estella aunque, este año, lo hizo entre fuertes medidas de seguridad por la situación de alerta sanitaria. Para cumplir con todos los pequeños, el carbonero recibió primero a los niños y a sus familias en su morada de San Millán, junto con Mari Domingi. El Club Montañero de Estella preparó un camino para llegar hasta él con música y danzaris que dieron la bienvenida a los afortunados que pudieron reservar su cita.
Cerca de 375 personas pudieron encontrarse con Olentzero y Mari Domingi en San Millán, según los cálculos de la entidad que ofreció el jueves el presidente, Guillermo Moratinos. Los grupos, con máximo seis personas, salieron distanciados, cada cinco minutos, para garantizar la seguridad de visitantes y colaboradores. Siguieron un camino muy animado y ambientado, como la casa del carbonero. “Ha sido más bonito de lo que podíamos esperar. Con mucha emoción. Todos han mantenido las distancias y los niños se han portado muy bien”, valoró Moratinos.
Para poder visitar a Olentzero en su casa de San Millán trabajaron casi medio centenar de voluntarios. Entre ellos, algunas personas que se encargaron de controlar las distancias y de que todo el mundo cumplieses con las indicaciones desde el inicio del recorrido, en el aparcamiento de Renolit. “Además, están todos los músicos y danzaris. Se ha movilizado mucha gente para hacer esto posible y estamos muy satisfechos. Hemos ofrecido algo bonito, distinto y seguro”.
Sobre las tres de la tarde, el carbonero y Mari Domingi hicieron una parada para comer y preparar los regalos que repartieron por la noche. Un pasillo de antorchas les guio desde Santa Bárbara al anochecer hasta la zona del Agua Salada, donde comenzó un desfile sin paradas por el centro urbano de Estella, para que los más pequeños de la ciudad les saludaran desde sus balcones y ventanas.
