Estella
La pasarela del Santo Sepulcro de Estella se alfombra para evitar caídas
El paso peatonal ha sido objeto de reiteradas quejas vecinales por su deterioro y riesgo de resbalones


Actualizado el 18/11/2020 a las 06:00
Una alfombra antideslizante como solución para hacer frente a los resbalones, motivo de queja frecuente entre los usuarios de la transitada pasarela que enlaza Curtidores con el barrio de San Miguel de Estella. Conocida popularmente como del Santo Sepulcro por su proximidad a la iglesia de ese nombre, muestra ya estos días a modo de prueba la fórmula por la que se ha apostado desde el área municipal de Servicios. Las primeras piezas están ya colocadas en ambos extremos de la estructura sobre el río Ega. El resto se añadirá cuando se reciba el material pedido pero pendiente de recepción hasta cubrir la totalidad de la plataforma de madera por la que se transita.
Será entonces cuando la brigada concluya la instalación. El concejal de Servicios, Jorge Crespo, señala que se han inspirado para ello en la alfombra “anticaídas” que el Ayuntamiento de Bilbao decidió incorporar al puente de Santiago Calatrava que une las dos márgenes de la ría. “Nos hemos basado en ese tipo de sistema y decidimos probar primero en una parte para ver qué tal funcionaba. Hemos visto que va bien y en cuanto llegue el material que estamos esperando se continuará con los trabajos”, subraya.
PETICIÓN DE OTROS ARREGLOS
No son los resbalones, sobre todo entre los viandantes de mayor edad y en días de lluvia, el único motivo de queja en este paso construido en 1993. Vecinos de Curtidores han pedido a lo largo de los años y reiterado recientemente estas últimas semanas que les preocupa su mala conservación. Un recorrido junto a ellos por la pasarela muestra listones en mal estado y levantados con una sujección a modo de grapas en algunas partes. Lamentan también la oxidación de la estructura, a falta de un pintado y que no se haya cuidado en condiciones en los últimos años pese a tratarse de un lugar muy frecuentado tanto por los vecinos del entorno como por los de otras zonas de Estella que acuden allí a pasear.
Al otro lado de Curtidores, también la asociación vecinal del barrio de San Miguel hace hincapié en ello. Se trata -explica su presidente, Mikel Roig- de un tema que se ha tratado con los distintos ayuntamientos a lo largo de años durante los que no ha tenido un buen mantenimiento. Como ahora las alfombras -recordaba- se han ido colocando con el tiempo otros apaños a la espera de poder acometer un arreglo completo.
El concejal de Servicios explica que la idea es ir poco a poco puesto que se estima en unos 40.000 € el presupuesto requerido para afrontar las mejoras necesarias. Añade que primero, antes de decidir nuevas medidas, se estudiará más en profundidad cómo ejecutarlas puesto que sí se descarta una nueva pasarela en este punto.
Exceptuando el desaparecido puente de la playa fluvial construido en 1964, la primera pasarela peatonal con que contó Estella sobre el río Ega entró en servicio en 1987 entre la calle Fray Diego y el parque de Los Llanos. Ya en la década siguiente, los barrios de Curtidores -entrada del Camino de Santiago a la ciudad- y San Miguel se acercarían también a través de la pasarela del Santo Sepulcro. Inaugurada en julio de 1993, respondió entonces al propósito de dotar de un acceso al que iba a convertirse en un parque cultural para la ciudad donde hoy se extiende una amplia explanada. Fue Mancomunidad de Montejurra la autora de un proyecto que costó casi 10 millones de las antiguas pesetas. Avanzó el calendario hasta 2003, cuando completó estas estructuras la pasarela que enlaza la avenida Yerri con la calle Donantes de Sangre. También con suelo de madera, se piensa para ella en una solución antideslizante como la de las alfombras.
