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Estella

El plan de Ibarra quiere un nuevo barrio y no una zona “dormitorio” al norte de Estella

El documento aprobado define cómo será el sector residencial con suelo para mil viviendas al norte de Estella

Foto del paraje de Ibarra, al norte de Estella delimitado por dotaciones como el hospital y eje de la expansión residencial en el futuro.
Paraje de Ibarra, al norte de Estella delimitado por dotaciones como el hospital y eje de la expansión residencial en el futuro.
  • M. P. Amo
Actualizada 06/09/2020 a las 06:00

Nada en el actual paraje de Ibarra -el suelo urbanizable al norte de Estella que tiene entre sus límites dotaciones como el Hospital García Orcoyen y la residencia Luz - apunta hoy a lo que su plan parcial dibuja para el futuro. Aprobado inicialmente por el Ayuntamiento, el documento que define el desarrollo del denominado Sector 1 comienza su periodo de exposición pública. Rebaja al millar -exactamente se apunta la cifra de 999- el número de 1.133 viviendas marcadas como orientativas en el planeamiento urbanístico vigente desde 2015.

Con un desarrollo a muy largo plazo, sobre el papel se dibuja una elevada concentración residencial que quiere aún así ser considerada “un barrio de Estella” con dotaciones educativas, nuevos servicios sanitarios, áreas verdes y comercios para huir de una zona dormitorio. Dado que no hay exigencia en el planeamiento vigente de establecer allí una superficie comercial, se apuesta por “un bulevar peatonal” con establecimientos en planta baja. Ese uso terciario se abre al mismo tiempo en los bajos de los bloques de pisos.

EL TIEMPO Y LA DEMANDA

Ver sus previsiones hacerse realidad sobre el terreno exigirá tiempo y una demanda que -como queda reflejado en el propio documento- no existe en estos momentos en una municipio cabeza de merindad con 14.000 vecinos. Pero el paso dado por el consistorio pone las bases, deja la actuación preparada para el futuro y es importante por un doble motivo.

Hablar de Ibarra es hacerlo del entorno que concentrará la expansión urbanística de la ciudad, con capacidad no solo para mil viviendas sino también para importantes infraestructuras tanto educativas como sanitarias. Como ocurrió en los noventa con el Sector B -entonces Agua Salada, hoy barrio Arieta- es, aunque todavía sobre el papel, hacia allí donde crecerá Estella. Esta vez dirección norte, con la NA-120, Estella-Beasain como otro de sus límites.

En este sector del planeamiento urbanístico se origina el denominado caso Oncineda. A sus aprovechamientos se vincularon los acuerdos entre el ayuntamiento y propietarios de los terrenos en los que se apostó por levantar la futura ciudad deportiva. Una operación que acabó judicializada y que se ha llevado ya 1,7 millones en indemnizaciones a dos promotoras después de que no se cumpliera con los plazos marcados en los convenios y anexos firmados con ellos.

Lo que ahora se pormenoriza con el plan parcial atañe únicamente al sector residencial S1. Es uno de los dos urbanizables que configuran el área de reparto de Ibarra y posibilita ese crecimiento, además de dar cobertura legal a la reparcelación que permitirá al Ayuntamiento obtener “de manera libre y gratuita los terrenos clasificados como sistema general dotacional en Oncineda”. A partir de ahí, con este suelo ya en manos municipales, competerá a la actual y a futuras corporaciones decidir si se retoma el proyecto fallido en su día para las piscinas e instalaciones deportivas o se descarta esa ubicación.

Las fincas de Oncineda, al oeste de la carpa actual del mismo nombre, quedarían a expensas de esa apuesta. Las de Ibarra seguirán su propio curso en una gestión que, como ocurrió también en los noventa con la importante apuesta de desarrollo que transformó el Sector B, seguirá la fórmula de cooperación urbanística. El plan parcial habla en sus conclusiones sobre la viabilidad económica de un proyecto cuya ejecución se estima en 9,7 millones. Una inversión que el Ayuntamiento -propietario en Ibarra de varias parcelas con sus aprovechamientos correspondientes- no asumiría puesto que el sistema elegido lo convierte en administrador o gestor de un proceso cuyos desembolsos recaerán en los propietarios del suelo.

LAS LÍNEAS QUE TRAZA EL PLAN PARCIAL

¿De cuánto suelo se trata? El Sector 1 desarrollado en el plan se extiende por una superficie de 279.478 m2.. Se trata de un ámbito discontinuo porque, aunque la mayor parte se localiza en término de Ibarra, incluye también el paraje de Oncineda, los 100.000 m2 en los que se concibió la ciudad deportiva. Hay aproximadamente 58 parcelas catastrales.

¿Dónde se localiza? Al norte del núcleo urbano limitado por la carretera Estella-Beasain, el hospital García Orcoyen y la calle Sierra de Urbasa. El documento detalla que, pese a su orografía compleja, se incorporó al planeamiento “como la mejor alternativa capaz de acoger nuevos desarrollos” en aras a potenciar el papel de Estella como cabeza de merindad. Destaca las ventajas de una zona “privilegiada” en cuanto al saneamiento, paisaje, accesibilidad y conexión con infraestructuras existentes.

Las tipologías planteadas. De las 999 viviendas, 58 serían unifamiliares adosadas y todas las demás en bloques colectivos, con 622 pisos protegidos y los otros 319 libres.

¿Cómo se distribuyen? Se han ordenado solo dos manzanas con unifamiliares en los lugares donde se van a consolidar parcelas existentes ya con esta tipología, media docena en total. El resto de viviendas se reparte en bloques residenciales con espacios públicos intermedios y “colocados en forma de U”. Se proponen con baja+5+ático o baja+6 también con ático. En esa filosofía por huir del modelo de ciudad dormitorio a las afueras del centro urbano se generan “espacios de encuentro y disfrute de los habitantes” en un entorno de “transición entre el medio urbano y un medio natural de singular valor”.

El resto de dotaciones. A requerimiento en su día, cuando se redactó el nuevo plan urbanístico municipal, de los departamentos de Educación y Salud del Gobierno de Navarra, se reservó superficie para futuras dotaciones. Una parcela junto al hospital pensada para un nuevo centro de salud (1.700 m2) y suelo para edificios de los distintos niveles educativos -colegio, instituto y 0 a 3- con una reserva de 16.000 m2.

La redacción del documento. El Ayuntamiento encargó a los abogados Cristina Villa y Luis Irisarri un plan que ha contado con la colaboración de Loperena Portillo Arquitectos, la ingeniería VS Servicios y Urbanismo y el geógrafo Iñaki Garde.

Su exposición al público. Tanto el plan parcial como el proyecto de reparcelación de Ibarra se exponen al público, hasta el 5 de octubre el primer documento y hasta el 1 el segundo. Los interesados pueden acceder a un ordenador habilitado en las dependencias de Urbanismo y realizar allí la consulta digital.
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