Coronavirus
San Jerónimo se confina otra vez tras votarlo los propios residentes
Casi el 70% ha apoyado la medida de no salir ante los brotes del coronavirus que se están produciendo en Navarra


Actualizado el 22/07/2020 a las 06:00
Los residentes de San Jerónimo de Estella se confinan otra vez. Se acabaron de nuevo para ellos los paseos, tomar algo en las terrazas o reencontrarse con los suyos en el exterior del recinto. La vuelta a los hábitos cotidianos que recuperaron el pasado 15 de junio después de tres meses se interrumpe solo cinco semanas después, hasta nuevo aviso y esta vez por la decisión de los propios mayores. Ellos mismos lo han votado así por los brotes del coronavirus en Navarra, por responsabilidad ante los contagios y por solidaridad entre los propios compañeros de residencia. Ante el “salir o no salir” la mayoría se ha inclinado hacia lo segundo.
María Luisa Vicuña, una de las residentes, lo compartía el lunes a los demás en un breve mensaje de vídeo. Se quedaban otra vez dentro de en San Jerónimo pero -animaba- hay dentro de la casa “unos preciosos jardines” y pueden seguir recibiendo las visitas de sus seres queridos en la caseta habilitada para ello en el acceso. No era fácil el optimismo después de lo ya vivido, pero los últimos datos en la Comunidad foral cambiaron para ellos las cosas en apenas un fin de semana. De las 61 personas a las que se planteó lapregunta el lunes, 40 votaron por volver a confinarse, 20 por no hacerlo y una se abstuvo. En porcentajes, 69% a favor frente al 30% en contra.
Ayer, segundo día del nuevo confinamiento, los exteriores privilegiados que rodean el edificio centenario acogieron tertulias, saludos y paseos aunque otra vez con la puerta hacia Estella cerrada. ¿Qué llevo a plantearlo? Cuando David Cabrero del Amo, director del centro, se marchó de vacaciones el viernes, la organización quedó como en las semanas previas. Pero el mismo sábado se recibió una comunicación de la unidad sociosanitaria del Gobierno de Navarra, formada por técnicos de los departamentos de Derechos Sociales y de Salud, en la que se invitaba a llegar a acuerdos con los residentes ante los brotes que estaban apareciendo en la Comunidad foral. “La situación no era como la anterior, durante los tres meses del estado de alarma, y no se podía plantear de manera unilateral para no vulnerar sus derechos, sino de acuerdo con los mayores y sus familiares”, señala David Cabrero.
El llamado consejo de participación, la herramienta interna en la que se debate y acuerdan distintos asuntos, se puso entonces en marcha. Lo forman tres residentes, dos trabajadores y la dirección, seis personas que decidieron por unanimidad suprimir las salidas. A partir de ahí, quedaba saber si existía el respaldo de toda la comunidad. Se obtuvo mediante votación, lo que permitió implantar el confinamiento desde el lunes, de forma temporal, hasta nuevo aviso y con las visitas al médico como única excepción. “Solo íbamos a hacerlo efectivo siempre y cuando tanto ellos como sus familiares lo apoyaran”, subraya.
Con la residencia sin casos, bajo control en este momento en la ciudad y en pleno verano, no ha sido fácil volver atrás. Lo que ocurra a partir de ahora se revisará de semana en semana, según como evolucionen los contagios. Toca esperar también el discurrir de los primeros días de agosto en los que se hubieran celebrado las fiestas patronales de Estella.
Para aliviar en lo posible el mazazo que supone y porque tomarse un café, un mosto o un vino fuera se va a echar de verdad en falta, el equipo que cuida de los mayores ha pensado ya en una alternativa. “Sabemos que es una de las cosas para las que más se salía por Estella y, ya que por ahora no se puede, iremos nosotros a los jardines con un carrito a modo de bar para que puedan tomarse ”, explica David Cabrero.