Proyecto
Tasubinsa mejora la accesibilidad de su centro de San Adrián
El proyecto, con un presupuesto de 270.000 € y una financiación compartida, hace más inclusivo un recurso que cuenta con 92 usuarios y es el único de estas características de la zona


Publicado el 28/04/2026 a las 18:14
El centro de Tasubinsa en San Adrián, el único recurso social y laboral de la zona dirigido a personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, ha sido reformado recientemente para convertirlo en un "espacio más accesible e inclusivo". La consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, Carmen Maeztu, lo ha visitado este martes y conocido la actuación llevada a cabo con un presupuesto de 270.000 €. El Gobierno de Navarra ha aportado a través de la Agencia Navarra de Autonomía y Desarrollo de las Personas 50.000 euros mientras que Tasubinsa ha financiado el grueso del proyecto, con 120.000 €, y el Ayuntamiento de San Adrián 75.000 €. Han contribuido a la inversión necesaria los ayuntamientos de Lodosa y Funes, con 10.000 euros cada uno, y el de Peralta, con 5.000 euros.
El servicio cuenta con 92 personas, 38 usuarias del centro ocupacional y 54 trabajadoras del centro especial de empleo. El 92%, según ha informado el Gobierno de Navarra en una nota, tiene algún tipo de discapacidad y el 78% presenta discapacidad severa y especiales dificultades de inserción laboral.
Durante la visita, además de la consejera, han estado presentes la directora gerente de la agencia de autonomía, Inés Francés, el director gerente y la presidenta de Tasubinsa, Javier Lagunas y Usúe Zulet, la alcaldesa de San Adrián, Marta Ezquerra, así como otros concejales y alcaldes de la zona y otras personas representantes de la entidad.
La intervención ha estado orientada a la eliminación de barreras físicas y cognitivas para ofrecer un entorno más accesible e inclusivo. Se ha mejorado la planta baja del recurso para adaptar los espacios a las necesidades de las personas, mejorando su accesibilidad, modificado el acceso principal, e instalado un ascensor. Además, según esta misma nota, se han reformado los aseos y vestuarios eliminando las principales barreras arquitectónicas.
A estas actuaciones se suma una nueva señalización interior y exterior diseñada para facilitar la accesibilidad tanto física como cognitiva. En el interior se utilizan colores diferenciados por zonas (oficinas, talleres y otros espacios), caracteres en relieve y braille, flechas y pictogramas validados, y señales con fotografías reales para identificar a las personas responsables de cada área. En el exterior se han instalado nuevos rótulos y señales visibles en la fachada y la vía urbana. "Hasta ahora, el edificio solo disponía de escaleras, una barrera física que dificultaba el acceso a las personas con movilidad reducida. Con la instalación del nuevo ascensor, es posible acceder con comodidad al primer piso, donde se encuentran el comedor, las salas de actividades y los despachos de los equipos de desarrollo personal y social", se detalla.