Comercio
La artesana que da a sus pendientes nombre de mujer
Bajo el nombre de Narö Artesanía, la estellesa Naroa Román ha creado una colección de pendientes que se suman a otros trabajos artesanales a los que ha dado forma en su tiempo libre


Publicado el 19/04/2026 a las 05:00
Septiembre, con su vuelta al cole y el estreno que ello conllevaba del material escolar, lo recuerda Naroa Román como uno de sus momentos favoritos de la infancia. “De siempre me han gustado las manualidades. De niña pintaba mucho y me encantaba todo lo relacionado con la papelería”, recuerda. Natural de Estella, Naroa Román tiene 36 años y desde hace nueve reside en Grocin, un pequeño pueblo del Valle de Yerri con su marido y sus dos hijos.
Su trayectoria profesional está ligada al sector químico pero sus ratos libres los ha dedicado siempre a las manualidades. En septiembre de 2013 hizo su primera ‘fofucha’ -nombre con el que se conocen unas muñecas elaboradas a base de goma eva y bolas de porexpan como materiales principales- que regaló a su amiga Eli. “Me pareció un regalo diferente y el resultado, en su momento, fue increíble. Ahora lo veo y tenía muchos fallos pero era la primera”, recuerda. Y después de esta primera muñeca vinieron muchas más, perfeccionadas a base de visualizar vídeos con tutoriales e inspiración en otros trabajos artesanales.
Poco a poco, fue animándose a exponerlas en redes sociales y creó un perfil bajo el nombre de ‘Maison Fofuchera’. El trabajo de esta artesana fue muy bien acogido y eso le animó a seguir probando con otras creaciones como cúpulas natalicias, marcos, cajas de madera con la técnica de foto impresión, atrapasueños. De todos ellos, dice, no hay uno que destaque más. “Son temporadas…”, reflexiona.
El último artículo en sumarse a este amplio abanico de creaciones artesanas han sido los pendientes elaborados a base de arcilla polimérica. Un producto con el que ya había intentado trabajar tiempo atrás sin éxito pero ésta vez lo logró. Todas estas creaciones están al abrigo de Narö Artesanía. “Tenía claro que tenía que llevar mi nombre”, indica. Cuenta que comenzó a hacer los pendientes en secreto por temor a no conseguirlo pero ésta vez sí lo consiguió y creó diferentes modelos a los que denominó con diferentes nombres de mujeres de su entorno más cercano.
Los primeros expositores con estos pendientes se mostraron en las farmacias de dos amigas, Eli, en Abárzuza, y Raquel, en Cizur Menor. A día de hoy, son cinco los establecimientos en los que se exponen y se pueden adquirir -además de en las farmacias de Abárzuza y Cizur Menor, están en la farmacia Ana, en Arróniz, en la farmacia de Amaia Lana, en Pamplona; y en Estilistas Gloss, en Ayegui-.
Además, ha tenido también la oportunidad de participar en algún mercado y evento donde también los ha podido exponer y vender, las pasadas navidades en Estella, en un market navideño organizado por María Leorza, de Arte Se Escribe con Amor; y el pasado 8 de marzo en el evento de Fluye y Florece en las Bodegas de Arínzano. La agenda de Naroa se completa con varias citas en las próximas semanas en el Vivero de Ideas en Pamplona, el 2 de mayo; y el día 31 en la fiesta romana de Azcona.
A todos ellos acude con la ilusión de mostrar el valor que tiene todo producto hecho a mano, esa esencia “única y especial ya que no va a haber otro igual”. “El tiempo y la dedicación que pongo en cada uno de mis trabajos no existe en las cadenas industriales, no existe”, constata. Una apreciación que, concluye, siente que cada vez se valora más en todo lo hecho a mano.
