Los lazos de la baronesa Thyssen con la localidad navarra en la que nació su abuela materna
Carmen Cervera da nombre a la casa de cultura de Los Arcos, pueblo del que desciende por vía materna y en la que pasó los veranos de su adolescencia


Actualizado el 12/12/2024 a las 14:10
Carmen Thyssen y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, han presentado este jueves el proyecto del nuevo museo de la ciudad condal que llevará el nombre de la baronesa y que estará ubicado en el antiguo Cine Comedia. Este edificio no será el único que rinda homenaje a la aristócrata. En la localidad navarra de Los Arcos, pueblo del que desciende por vía materna y en el que pasó los veranos de su adolescencia, Carmen Thyssen da nombre a su casa de cultura y biblioteca desde 1998. Sin embargo, por cuestiones de agenda, no fue hasta junio del año 2000, cuando Carmen Cervera se trasladó a esa localidad para inaugurar las instalaciones. La aristócrata recibió el cariño de los vecinos y charló con todo el que se acercó a saludarla.
Este acto proporcionó a Carmen Thyssen la excusa para volver al pueblo en el que están enterrados sus abuelos, Marcelino Fernández y Sabina Álvarez. Aunque Carmen, la madre de la baronesa, se crió en Barcelona, los vínculos con la villa se mantuvieron durante años.
La joven que pasaba los veranos en un tercer piso de la cuesta de Santa María durante los primeros años 50, se proclamó Miss España en 1961 y después se casó con el barón Thyssen, propietario de una de las colecciones de arte más importantes del mundo.
Durante su visita a Los Arcos en el año 2000, Carmen Thyssen Bornemisza aseguró que lleva a esta localidad en el corazón. "Lo que más te toca en la vida es la infancia y yo pasé aquí buena parte de mi niñez", señaló.
La baronesa prometió mostrar en la villa piezas de su colección y aseguró que le gustaría pasar más tiempo en Los Arcos. "Tengo ganas de hacerlo para buscar un paréntesis en el ritmo frenético de mi vida", apuntó.
El paréntesis deseado duró sólo unas horas. Después de comer en el Hostal Ezequiel y de recorrer el pueblo, la baronesa regresó a Madrid para volar después a Suiza. Se llevó con ella las fotos que le entregó Carlos Artola Oyón, un viejo amigo que la retrató con su hermano Guillermo y con el resto de la cuadrilla. "Hace cuarenta años me las dejó y quedé en devolvérselas al verano siguiente. Las he tenido hasta ahora y me hace mucha ilusión poder verla de nuevo", contaba.


