La plantilla de Tenerías Omega no aceptará un ERE sin negociación: "Nos ha pillado a mí y a mi hijo trabajando"
Ante la mirada de vecinos y vendedores del mercado, una manifestación recorrió el centro de Estella contra el cierre de la fábrica y los 79 despidos que acarrea


Publicado el 04/10/2024 a las 05:00
El despido de los 79 trabajadores de la empresa Tenerías Omega de Villatuerta se someterá a la negociación propia de un procedimiento de ERE (Expediente de Regulación de Empleo) en el que la plantilla tratará de mejorar las condiciones planteadas por la empresa. El comité lo ha decidido así por mayoría, como anunció ayer jueves al término de una manifestación que recorrió el centro de Estella al mediodía del jueves de mercado. No aceptan firmar el acuerdo que se les puso sobre la mesa este 1 de octubre y dejan la pelota en la dirección. Que sea ella quien active el procedimiento conforme a los plazos legalmente establecidos.
Lo contrario, sostienen, sería acceder a lo que consideran un chantaje y renunciar a sus derechos. Un mensaje que el presidente del comité, Asier Pla (LAB), expresó en la plaza de la Coronación. El punto de llegada de una manifestación que convocó a unas 200 personas en el primer gesto contra el cierre de la empresa. Partió a las 12 desde la calle Baja Navarra, se encaminó hacia la plaza de Santiago y avanzó por la de los Fueros para dirigirse después hacia la de la Coronación. De una plaza a otra ante la mirada de los vecinos que llenaban las calles en una soleada mañana de mercado semanal y de los vendedores de los puestos.
Los siguientes pasos
Entre gritos de “Gobierno de Navarra, solución”, “menos ayudas y más trabajo “ o “si esto no se arregla, leña, leña, leña”, la manifestación discurrió tras el “no al cierre” expresado en una pancarta. Ya en La Coronación. Asier Pla, el presidente del comité de empresa por el sindicato LAB, recordó los hechos a lo largo de estas últimas semanas. De un ERTE temporal desde el inicio de septiembre hasta el 31 de diciembre para la totalidad de la plantilla al anuncio del cierre de la fábrica, heredera de la tradición del curtido de pieles en la ciudad que afronta al mismo tiempo un procedimiento concursal.
Trasladó a los compañeros congregados en este céntrico espacio de Estella que este martes, 1 de octubre, la dirección les puso finalmente sobre la mesa una propuesta que, en realidad, “no hace sino ofrecer las garantías ya contempladas en la ley para un despido objetivo”. Veinte días por año trabajado con un máximo de doce mensualidades de los que no se haría cargo la empresa sino Fogasa, el Fondo de Garantía Salarial.
Se les insinuó -continuó- que accediendo a ese acuerdo los trámites iban a poder agilizarse para el cobro cuanto antes de las indemnizaciones.“Firmar a cambio de vender nuestra dignidad tratando de chantajear al comité. Sorprende la actitud de la administración concursal que está siendo más empresa que la propia dirección”, subrayó, considerando que “la honestidad de los responsables ha brillado por su ausencia”.
Como compartió con la plantilla, el comité ha decidido mayoritariamente no aceptar ese acuerdo y que sea la empresa quien inicie ahora el procedimiento de ERE ordinario con toda la tramitación y tiempos necesarios. La decisión de rechazarlo se ha adoptado por mayoría pero no por unanimidad. Lo han respaldado los tres delegados de LAB y el del sindicato ELA pero no el representante independiente de los trabajadores, que completa esta representación.
Te puede interesar

“Entré con 16 años, llevo aquí toda mi vida ”
Vecino de Villatuerta, Sergio Esparza Pardo es uno de los veteranos de Tenerías Omega.Trabaja en la planta de Villatuerta desde sus orígenes en 1991.
¿Cómo empezó en Tenerías?
Hace 33 años, con solo 16. Fue mi primer trabajo y en el que he permanecido desde entonces. Toda una vida.
¿En qué ha consistido su labor?
En la primera parte del trabajo con las pieles. Lo que llamamos los bombos, cuando llegan directamente desde el matadero para las fases de pelambre, curtición y teñido.
¿Contento pese a su dureza?
Sí. Han sido unos años muy buenos por muchas cosas. Porque vivo en Villatuerta, a cinco minutos del trabajo, y por el grupo humano. Por los compañeros con los que he contado a lo largo de este tiempo. Han sido muchas las cosas positivas que han pesado.
¿Cómo se encuentra?
Fastidiado. Y con 49 años pues ante una situación complicada.
¿Tiene hijos?
Sí. Dos adolescentes, de 13 y 15 años. Tenemos, como todo el mundo, nuestra casa, nuestra familia que sacar adelante.
¿Esperaba que ocurriera algo así, el cierre de la empresa?
No de esta manera. Ha sido una empresa muy importante para que acabe así de la noche a la mañana. Podían haberse tomado muchas medidas antes que el cierre.
¿Está conforme con lo anunciado por el comité de no aceptar el acuerdo en las condiciones planteadas?
Evidentemente. No ha habido negociación y debemos pelear por nuestros derechos.
“Nos ha pillado a mí y a mi hijo trabajando”
Óscar Gómez Zamorano, natural de Miranda de Ebro (Burgos), tiene 47 años, llegó a Navarra hace 11 y se afincó en Villatuerta. Los últimos tres años ha formado parte de la plantilla de Tenerías Omega
¿Cómo entró en la fábrica?
Primero, a través de una contratación temporal y, después de siete meses, me gané mi puesto de trabajo.
¿Qué parte del proceso le correspondía?
He sido escurridor de pieles, de las que entraban mojadas. Al día eran unas 300.
Suena ardua esa tarea.
Es de las más duras dentro de la producción. También he sido dos años encargado del turno de tarde en el serraje.
¿Tiene hijos?
Tres. El mayor, con 22 años, estaba trabajando también en Tenerías Omega cuando ha pasado todo esto. Por suerte, él tiene ya otro trabajo.
Y usted. ¿Ahora qué?
Pues, como he hecho en otros momentos de mi vida desde que era muy joven, he tenido dos trabajos. El de la fábrica y los fines de semana en hostelería. Soy el pizzero de La Panpinela. (Se refiere a un popular establecimiento situado en Eraul, valle de Yerri). Espero que este no me falle porque parece que me persigue la mala suerte.
¿Cómo han sido estas semanas, cómo se encuentra de ánimo?
Pues lo hemos pasado muy mal. La noticia de lo que primero iba a ser un ERTE nos llegó en agosto, estando de vacaciones. Ha habido muchos nervios e incertidumbres. Luego te encuentras con que se cierra y te ves en la calle en una edad complicada.