Callejero
Quién fue Carlos II 'El malo' y por qué tiene una calle en Estella
Este rey de Navarra creó la Cámara de Comptos


Publicado el 14/09/2024 a las 05:00
Carlos II de Navarra, conocido como 'El Malo' por los cronistas posteriores a su reinado, es uno de los monarcas más polémicos de la historia navarra. Su nacimiento en Évreux (Alta Normandía) en 1332 y su muerte en Pamplona en 1387 enmarcan un reinado lleno de conflictos tanto dentro como fuera de Navarra. A lo largo de su vida, mantuvo un papel crucial en las luchas entre Francia e Inglaterra, así como en las tensiones con Castilla y Aragón. Estos enfrentamientos marcaron su reinado, convirtiéndolo en una figura influyente pero controvertida.
Su relación con Estella fue significativa debido a su posición como un punto estratégico en el reino de Navarra. En esta ciudad, Carlos II desplegó importantes acciones para consolidar su poder y su influencia, tanto a nivel militar como administrativo. Estella, como una de las plazas fuertes navarras, jugó un papel clave durante su reinado, especialmente en sus tensiones con los reinos vecinos y en su política de alianzas con potencias extranjeras. La calle que hoy lleva su nombre en Estella es un reflejo de su vinculación con la ciudad.
Uno de los logros más destacados de Carlos II fue la creación en 1365 de la Cámara de Comptos, el organismo encargado de gestionar las finanzas del reino. Esta institución, que perdura hasta hoy, es considerada una de las más antiguas de Europa y su fundación es una de las pocas acciones por las que se recuerda positivamente a Carlos II. Su habilidad para manejar los asuntos financieros fue fundamental para mantener a flote el reino en tiempos de crisis.
El apodo de 'El Malo' no surgió durante su vida, sino que fue asignado por cronistas posteriores que interpretaron sus acciones de manera negativa, especialmente su implicación en el asesinato del Condestable de Francia, una de las razones por las cuales fue encarcelado en el castillo de Rouen en 1355. Aunque fue liberado en 1357, este hecho lo marcaría como un personaje traicionero a ojos de la corte francesa. Su vida terminó de forma trágica y casi legendaria cuando, siguiendo el consejo de su médico, fue envuelto en vendas empapadas en coñac que accidentalmente se incendiaron, causándole la muerte.
A pesar de este final trágico y su controvertida reputación, Carlos II de Navarra dejó una huella indeleble en la historia de Navarra, y es recordado por una calle en Estella.