Feria
El melocotón vuelve a lucir músculo en Sartaguda
A pesar de contar con menos puesto de venta este año en su tradicional feria debido a la meteorología, su fruta por excelencia ha vuelto a venderse a velocidad de vértigo


Actualizado el 18/08/2024 a las 22:02
Podría parecer una feria como cualquier otra. Una cita veraniega en la que la fruta se convierte en protagonista indiscutible del calendario. Pero Sartaguda ofrece, quizá, ese punto de distinción que convierte a esta localidad en mucho más de lo que parece. Con la joya de la corona en auge, la fama de su melocotón se remonta a tiempos a los que nadie se atreve a poner fecha.
Y con esa popularidad de quien se sabe ganador, las cajas de melocotón iban y venían en esta mañana de domingo a una velocidad de vértigo. Catorce kilos por 20 euros. Precio estándar para “no volverse loco” y regular la compra-venta. “Viene mucha gente de fuera, especialmente del País Vasco”, indicaba Eguskiñe Antón, una de las múltiples voluntarias que se afana por que todo vaya bien.
Integrantes de colectivos como la apyma, cazadores, asociación de teatro, amas de casa, cabalgata de Reyes... dejan las cosas claras. “Este año somos solamente tres puestos porque ha ‘pedreado’ y nos ha complicado la cosecha”, añade Lorena Benito, sin dejar de atender. Una tarea que dejó el primero de los puestos vacíos apenas una hora después de haber comenzado a vender.
Un logro en el que tenía mucho que ver Pedro Benito. Manos que saben qué tipo de pieza quieren y, sobre todo, desean ofrecer. “Ayudo a mi hija Marta y a mi yerno, que tienen huerto y la feria da mucho trabajo”, expresa.
Pero no solamente hoy, sino que Pedro guarda su propio as en la manga. El de haber sido uno de los impulsores, hace más de tres lustros, cuando esta Feria del Melocotón se puso en marcha. “Yo vendía fruta en mercadillos y desde el Ayuntamiento se me pidió, y a otros, que saliéramos para que la gente se animara. Y eso hicimos”, recuerda con la sonrisa de quien siente el orgullo que custodian las tradiciones de Sartaguda.
Y aunque lo pueda parecer, no solamente esta fruta de olor dulzón copa la calle principal de la localidad. Un mercado aledaño hace también las delicias de quienes optan por disfrutar de una mañana diferente. Encurtidos, alpargatas, cerveza artesanal, cojines caponeses, garrapiñadas... y un extenso elenco que incluye las tartas de Joseba Meabe.
Vecino de Gujuli, en Álava, ofrecía pastel vasco, de frambuesa, queso, arroz o, para la ocasión, melocotón. “Las vendo enteras o por mitades, y ésta última solamente la preparamos, bueno, mi mujer, Laura, para esta feria. Normalmente son de manzana”, matiza quien repite puesto “todos los años”.
Una fruta que, a mordiscos o para mermelada, enamorará a todo aquel que elige probar el sabor del verano a través de este exitoso melocotón.