La lluvia sí dio tregua y Estella celebró su procesión
La hermandad de la Vera Cruz aguardó hasta las siete de la tarde, media hora antes del comienzo, para decidir que se saldría según lo previsto y los nueve pasos del Santo Entierro pudieron completar el recorrido al anochecer del Viernes Santo
Publicado el 30/03/2024 a las 11:56
La del Santo Entierro de Estella ha sido este Viernes Santo una excepción entre las numerosos actos suspendidos por la lluvia en la Semana Santa navarra. La Hermandad de la Santa Vera Cruz confió hasta el último momento en que el agua diera tregua y tomó la decisión apenas media hora antes de la prevista para la salida. Programada al anochecer, a las 19.30, la procesión pudo finalmente recorrer las calles y completar su recorrido. No faltaron este año hombros para portar los nueve pasos, también con relevos cuando se hizo necesario a lo largo de una hora y media que tuvo su broche solemne en la plaza de los Fueros pasadas las nueve de la noche. El emocionante acto propio de la procesión de Estella con los pasos aguardando la entrada de La Dolorosa mientras se mueven al compás de un suave balanceo entre el silencio de un público especialmente numeroso entonces solo roto por los tambores y el último solo de trompeta de la noche. Recogimiento y respeto marcan uno de los instantes más esperados.
Hubo dudas a lo largo de toda la jornada. Un lluvioso Viernes Santo que llevó a suspender Pamplona, Tudela y otras citas que se fueron cayendo conforme pasaban las horas sin que el cielo despejara. Bajo un intenso aguacero había discurrido por la mañana la Pasión Viviente de Andosilla. Y, aunque Estella no fue una excepción en cuanto a la climatología adversa, sí tuvo una tregua justo en los momentos necesarios del día.
Lo explicaba así Ana Tomás, priora del paso de La Verónica y vicepriora de la hermandad organizadora de la procesión. El agua proporcionó un primer respiro por la mañana, cuando se sacaron los pasos de la iglesia del Santo Sepulcro, donde se guardan todo el año, para trasladarlos a la parroquia de San Juan, en la que permanecen el Viernes Santo hasta salir para el comienzo de la procesión desde la plaza de los Fueros. Siguió cayendo como en el resto de la geografía foral en las horas siguientes, pero la Vera Cruz apuró casi hasta el final para tomar la decisión. Si quedarse dentro de la iglesia para celebrar en ella un acto alternativo como se ha hecho cuando el tiempo lo ha hecho inevitable en otras ocasiones. O salir, como se hizo finalmente porque paró de llover y las previsiones apuntaban a ese respiro.
Y así ocurrió. Con un frío e invernal atardecer a apenas ocho grados pero sin riesgo para las imágenes. " Nos juntamos los priores para ver qué decisión tomábamos y fue todo muy bien. Con una procesión m uy completa de pasos y de gente porque todo el mundo vino aún con la duda de si iba a poder celebrarse o no. No faltó nadie y hubo relevos en los pasos, por lo que todo discurrió perfectamente", destacaba transmitiendo una satisfacción compartida tras las muchas horas de trabajo e ilusión desplegadas en torno al Santo Entierro por una hermandad con 456 años de historia.
Oración en el huerto, Cristo atado a la columna, Ecce Homo, La cruz a cuestas, La Verónica, El Calvario, El descendimiento, El Santo Entierro y La Dolorosa avanzaron desde la plaza de los Fueros por el Casco Viejo, la calle Mayor y de nuevo al punto de partida a través de la Baja Navarra. Junto a los santos pasos, el Arca de la Alianza, los cuatro elementos -Fuego, Hagua, Tierra y Ayre- y el resto de integrantes de una procesión cerrada por la banda de música y los sacerdotes Javier Resano, párroco de la ciudad, y el vicario Juan Ruiz.
A través de sus redes sociales, la Vera Cruz, después de horas en las que imaginaron que el tiempo llevaría a la suspensión, mandaba después un abrazo a todos los "hermanos y cofrades", agradecida porque Estella había podido disfrutar del acto central de su Semana Santa. "La cultura, la fe y la tradición siguen intactas y las llevamos muy dentro", expresaban.
Palabras de agradecimiento tuvo también el párroco Javier Resano concluido el recorrido y con todos los pasos en la plaza de los Fueros por haber sido posible esa tregua que permitió disfrutar de esa noche de emoción. Tuvo el sacerdote unas palabras especiales para los 40 jóvenes que este año se han unido al Santo Entierro. Una presencia que se notó en los pasos acompañando como porteadores en los relevos a los hombres y mujeres veteranos.
