Navidad
Olentzero, por Estella entre dos plazas
A siete grados de temperatura, al oscurecer la tarde de Nochebuena, el popular carbonero hacia acto de presencia en la plaza de Santiago recibido por un pasillo de danzaris. Una hora larga después, se recogía atravesando el puente de Los Llanos
Actualizado el 25/12/2023 a las 12:14
A 7 grados en una tarde despejada, Olentzero protagonizó un año más su esperada llegada a Estella. Acompañado de Mari Domingi, llegó al oscurecer a la plaza de Santiago y recorrió el centro de la ciudad hasta acabar en la de San Martín.
De allí, en pleno barrio monumental, se despedía cuando el reloj se acercaba a las siete de la tarde. Era el momento de recogerse atravesando en carroza el puente de Los Llanos.
Atrás quedaba esa hora larga de un trayecto que ilusionó a niños y mayores. Era el plato fuerte de una presencia que ha tenido a lo largo de la última semana diferentes escenarios aunque la organización reservó lo mejor para el atardecer del 24 de diciembre. Antes, el viernes a lo largo de la mañana, Olentzero y Mari Domingi se habían acercado a ikastola para compartir, contaba el centro educativo, momentos llenos de emoción y cariño con los txikis. “Desde los más pequeños de 0 años hasta los niños y niñas de segundo de primaria, todos tuvieron la oportunidad de encontrarse con el famoso carbonero, quien recibió diversos regalos preparados con dedicación en los días previos. Además, Olentzero y Mari Domingi llevaron consigo libros y juegos para enriquecer las aulas”, explicaban.
Desde la organización -Mendizale, Lizarra Ikastola y el colegio Remontival- se agradeció la colaboración de todos los colectivos, sociedades y personas que colaboran en la organización de este día de Nochebuena. En la kalejira de este año se había contado con la participación de la banda, la fanfarre Alkaburua, trikitilariak, Txistulariak, Lizarra Kantuz, Joaldunak de Lizarra Ikastola, los gaiteros y los grupos de danzade la localidad.
Antes, por la mañana del día 24, el escenario había sido también la plaza de Santiago siguiendo la idea de la organización de extender a toda la jornada las actividades reservando siempre el momento central para esa numerosa kalejira vespertina.
Es, como recordaban los promotores, el día en el que Olentzero y todos quienes le acompañan vuelven a bajar del monte a la ciudad del Ega. “Nos encanta encontrarnos con los y las txikis de esta bonita ciudad”, les recordaban. Y relataban también como, pese a este día, “no pueden olvidar del trabajo diario en la txondorra y en la recolección de plantas para curarnos y curaros”. No faltó otro sentido a su mensaje a los pequeños. “Nos gusta también proteger nuestros montes y entorno retirando la basura, plantando árboles y cuidando a los animales”, trasladaron en una tarde en la que se animó también a “cuidar y a disfrutar del euskera”.
