DN en Vivo
El comercio de Estella se reivindica como agente económico y social
Dentro de las dificultades que se evidenciaron en el encuentro de este jueves hubo también una visión optimista de lo que el sector ofrece a la ciudad


Publicado el 21/05/2022 a las 06:00
Que el comercio está mal, sí. Que hace falta un apoyo decidido de las instituciones para que no naufrague, también. Pero en el foro de DN en vivo de este jueves sobre el presente y el futuro del sector se abrió una puerta a la continuidad porque el comercio tiene importantes bazas a su favor: es uno de los motores de la economía local por lo que interesa su protección y, dos, reivindica su papel como agente socializador. Un aspecto que, tras la pandemia que condenó al aislamiento, se ha relevado como clave para la salud mental.
“A ver si de una vez por todas la gente que nos gobierna se da cuenta d que el pequeño comercio hace que una ciudad vibre y palpite”, dijo Esther Calatayud, una de las comerciantes invitadas como ponente al foro. “Yo no tengo esperanzas de que los grandes se paren a pensar en los de abajo. Somos nosotros los que debemos organizarnos y reivindicarnos porque si el comercio se resiente, las arcas se resienten. Y también hacemos esa aportación socializadora que se ha revelado tan importante”, añadió Elena Etxalar, otra de las comerciantes que ocupó la mesa presidencial junto a la directora general de Comercio del Gobierno de Navarra, Maitena Ezkutari, y el concejal de Desarollo Económico de Estella, Pablo Ezkurra (Geroa Bai).
“Hay que poner en valor el pequeño comercio”, dijo Ezkutari, que también tiene esperanza en el futuro gracias a una nueva generación que, afirmó, valora la sostenibilidad y el kilómetro cero en la venta. “Y eso ofrece la tienda de barrio y eso es lo que hay que explicárselo”. También en la juventud puso parte de sus esperanzas en el futuro del sector Ezkurra, sobre todo si se trabaja en una oferta de vivienda en el Casco Antiguo que les haga recurrir al comercio de cercanía en lugar del extrarradio. Y lo bueno, remarcaron los cuatro, es que Estella tiene la fortaleza de una red comercial tejida no ya en años, sino incluso desde hace siglos. A lo que se añade el atractivo que supone visitar una ciudad con un importante patrimonio cultural.
EMPLEO Y RELEVO
Desde el público, tomó la palabra la comerciante Maribel Ausejo que a las virtudes económicas y socializadoras del sector recordó otra: “También somos generadores de empleo”. Un ingrediente más para que la demanda de protección del comercio hacia las instituciones no se tome como una ayuda individualizada, sino como un apoyo global a un potente dinamizador de trabajo, de bonanza y de ocio. “La gente, cuando pasea por las ciudades, lo hace por las calles con tiendas”, dijo Etxalar.
Por su parte, la gerente de la Asociación de Comercio, Hostelería y Servicios de Estella, Loreto San Martín mostró su preocupación porque establecimientos emblemáticos con capacidad de tracción para clientela que, después, aprovecha para comprar en otras tiendas está desapareciendo. “Sobre todo en textil y calzado. Y estamos perdiendo ese público”, advirtió San Martín.
Una posible solución, apuntó entonces Ezkutari, sería facilitar un relevo generacional en el sector. Desveló entonces la nueva campaña que va a emprender el Gobierno de Navarra con ayudas al comercio para fomentar ese traspaso. Así, el comerciante recibirá 5.000 euros por su papel de formador del futuro propietario así como 6.000 euros para pagar su sueldo de medio año, repartido en el mínimo interprofesional de 1.0000 euros cada uno de los seis meses.
Elena Etxalar Comerciante: “Somos un centro comercial a cielo abierto con mucha variedad”
Más de dos décadas de experiencia en el comercio le permiten a Elena Etxalar dibujar la radiografía de un sector que ha evolucionado mucho en los últimos años. Unos cambios que, contaba, muchas veces han ido en detrimento del pequeño comercio, como el suyo. Se refería así a las grandes superficies o plataformas digitales que propician un futuro bastante oscuro para el comercio local, el de cercanía. “Todo ello ha hecho que tengamos que empezar prácticamente de cero y formarnos en distintos ámbitos y lo hacemos gustosos aunque pese a ello sigamos estando en desventaja. Intentamos y queremos mejorar pero necesitamos ayuda”, afirmó.
Reiteró la necesidad de aportar soluciones reales y hacerlo ya. Puso sobre la mesa la propuesta de elaborar un plan integral y estratégico que aborde de forma general la problemática. “A grandes problemas, grandes remedios. El pequeño comercio está en riesgo de extinción y cuando una especie se encuentra en peligro de extinción hay que protegerla”, incidió. Puso también sobre la mesa varias preguntas cuya respuesta podría dar una idea de las soluciones que podrían adoptarse. “¿Qué necesitamos? Relacionarnos. ¿Y dónde hacemos eso? En los espacios donde hay vida, donde hay luz, donde hay movimiento. Si los comercios van cerrando sus persianas y apagando sus luces nos encontramos con espacios que no propician esa atmósfera de encuentro y socialización. Las ciudades tienen que seguir vivas para poder socializar”, afirmó. Y enlazó esta idea con el ámbito económico comparando el sector comercial con una cadena que, si pierde un eslabón, se acaba resintiendo. En este sentido, considera que será tarea complicada concienciar, sobre todo a las generaciones más jóvenes, que no se puede pretender tener una sociedad donde servicios como sanidad o educación estén asegurados si a las arcas dejan de aportar los comerciantes, uno de sus principales contribuyentes. Una reflexión ante unas compras por Internet que “repercuten cero” en esas arcas.
Por el carácter comercial que siempre ha tenido Estella como ciudad de servicios y esa atracción que por ello ha supuesto para los habitantes de los pueblos de alrededor, hizo hincapié en la importancia que para el sector tiene la merindad a la cual, dijo, se debe tener en cuenta de cara a abordar y aportar soluciones para el futuro más cercano. “El comercio local requiere de su merindad por eso son necesarios planes que abarquen la revitalización global ahora que también tanto se habla de despoblación y contra la que se quiere adoptar medidas para atajarla. Hay que abrir la perspectiva y la mirada”, opinó Etxalar.
Pese a las dificultades, Etxalar intenta mirar al futuro con optimismo abogando por la especialización del sector y la personalización que un pequeño comercio puede ofrecer. “Tenemos otra ventaja. Somos un centro comercial a cielo abierto con gran variedad de establecimientos”.
Esther Calatayud Comerciante: “Nuestra mejor herramienta es la atención al cliente”
Lo vio en su padre, y él a su vez, en sus abuelos. En esta saga de comerciantes que, afirmó Esther Catalayud, se remonta incluso a los tatarabuelos, si algo ha aprendido es cómo comportarse detrás del mostrador. “Nuestra mejor herramienta es la atención al cliente. Darle esa cercanía, confianza y servicio y que sepa que siempre nos va a tener a ahí. De esta manera se fideliza a la gente”, remarcó esta comerciante, que recordó aquella Estella entre las décadas de los setenta y noventa que contaba con cines, bancos, comercios, discotecas... “con más prestaciones que una ciudad que tuviera el triple de habitantes”. Pero, añadió, el capital salvaje con sus plataformas comerciales les ha puesto a muchos la soga al cuello. ”Y las torres más altas caen primero”, se lamentó.
Y sí, hay muchos locales ahora vacíos. “Pero están ahí, dispuestos a que alguien los abra y se integren a esa red comercial tejida durante tantos años. La estructura no se ha perdido”. Además, Esther Calatayud señaló que la crisis no ha golpeado a todo el sector por igual. “Hay negocios que funcionan como ópticas, centros auditivos, peluquería o electrodomésticos... en definitiva, aquellos que no se pueden hacer on-line y que son la mayoría vinculados al grupo de servicios”.
¿Y el resto? Esther Calatayud dijo que no es suficiente con sus fortalezas, que necesitan el apoyo del Ayuntamiento con campañas como los bonos comerciales. “Y también es importante la presencia de las asociaciones de comerciantes. Sin ellas estaríamos abocados al fracaso absoluto”.
Sobre el relevo generacional, Calatayud se mostró rotunda. “Es difícil que tus hijos se animen cuando ven que a veces no salen las cuentas o que incluso tu pareja tiene que poner dinero algún mes”.
Pero no está dispuesta a tirar la toalla y, por eso, apuesta por nuevas iniciativas para asegurar ese futuro. “En una ciudad como Estella yo apuesto porque el comercio y el turismo vayan de la mano. Cada vez tenemos más turistas pero la mayoría de las veces cuando recorren la ciudad se encuentran con que nuestros establecimientos están cerrados. Igual es el momento de que salgamos de nuestra zona de confort, de aquellos horarios cuando las cosas nos iban bien y tengamos que funcionar cuando haya gente. Es decir, regar cuando hay agua. Yo no hablo de aumentar las horas, sino de modificar. Mi padre, por ejemplo, no cerraba los jueves a medio día porque era la jornada del mercado semanal y muchos de los que bajaban se quedaban a comer y aprovechaban entonces para comprar. Pues igual nos toca abrir un domingo pero no pasa nada si, por ejemplo, lo compensamos descansando un martes a la mañana. O plantearnos abrir los sábados a la tarde, puentes o alguna fecha clave en Semana Santa”
Pablo Ezkurra Concejal de desarrollo económico del Ayuntamiento de Estella: “El comercio ofrece cercanía y de ella se deriva la confianza”
Esa tradición histórica que liga el comercio a Estella desde su fundación como ciudad cree Pablo Ezkurra, concejal de Desarrollo Económico y Empresarial del Ayuntamiento, que constituye una de las fortalezas sector. Se mostraba consciente el edil de las dificultades que atraviesa ahora mismo, agudizadas en los últimos tiempos por la pandemia. “Fue una mala experiencia, de eso no hay duda, pero dentro de ella nacieron iniciativas positivas como fue por ejemplo la campaña de bonos que contribuyó a animar las compras y recuperar a clientela que de un tiempo a esta parte se iba fuera a comprar. Hay que hacer de la necesidad virtud y asentar ese tipo de campañas en momentos concretos”, señaló.
Puso sobre la mesa más medidas como la posible consecución de aparcamientos tanto en la plaza de los Fueros o el paseo de la Inmaculada, unas actuaciones que podrían solventar el problema de estacionamiento que han puesto de manifiesto los propios comerciantes. Unas propuestas la de los aparcamientos que, no obstante, no concretaron posibles fechas. Se refirió a la revitalización del casco viejo para hacerlo más atractivo de cara a que los jóvenes apuesten por quedarse en esa zona de la ciudad a vivir y, también, a comprar en el centro de Estella.
Recordó Pablo Ezkurra las virtudes del sector local, cuyos comerciantes ofrecen un trato personalizado al cliente que no se puede obtener a través de una plataforma digital. “Que ha habido cambios es una realidad y a ellos hay que adaptarse, no queda otra opción. Muchas gente se ha acomodado a utilizar esos servicios a través de internet por falta de tiempo o por comodidad. La clave, en mi opinión, pasa por la especialización y esa es precisamente una fortaleza. Lo que ofrece el comercio de Estella es cercanía y de esa cercanía se deriva la confianza que al final es lo que acaba fidelizando a la clientela. Hay que explotar esa virtud porque con ella no cuentan otras grandes superficies y plataformas”, subrayó.
Coincidió con Elena Etxalar en la necesidad de abordar un plan integral de transformación de Estella que analice qué tipo de ciudad se quiere vender para que la gente quiera venir a ella y recogió también la idea de contar y tener en cuenta a una merindad que, en conjunto, suma 60.000 habitantes. “Hay que actuar como equipo, pensar en un conjunto, sumar”, dijo. Pese a las dificultades actuales, el concejal se mostró convencido de que, como ya ha ocurrido en otras ocasiones, el comercio estellés se renovará y volverá a salir adelante gracias a sus fortalezas y a su tradición histórica. Tendió la mano a los comerciantes locales con los cuales, dijo, la relación es constante y fluida mediante reuniones y encuentros con la asociación local.
Maitena Ezkutari directora general de Comercio del Gobierno de Navarra: “Hay que explicar a los jóvenes qué es el pequeño comercio”
“El comercio está sufriendo la crisis más que otros sectores porque ya venía de antes de la pandemia”, indicó Maitena Ezkutari, directora general de Comercio del Gobierno de Navarra. Paradójicamente, el confinamiento puso en valor ese comercio de cercanía. “La gente notó su esfuerzo y se ha percibido que se ha revertido algo la compra on-line. Es momento para enganchar a esa gente”. Además, añadió, que si bien estamos en un tiempo complicado también es esperanzador por la llegada de esos fondos europeos para las pequeñas empresas de cara a que hagan esa transformación digital. “No sólo para visibilizar en internet las ventas, también como forma de gestionar el negocio”.
Sobre la fidelización, la directora indicó que las asociaciones de comerciantes era pieza fundamental con sus campañas de dinamización. “Porque la compra cada vez más no es sólo abastecimiento, también es ocio”, remarcó. Aunque igualmente reconoció la dificultad que hay en ocasiones para que esas iniciativas cuajen. Porque también le pasa al Gobierno. “Medidas hay muchas, otra cosa es el éxito que tengan que no es sencillo, pero al menos contamos con un plan de impulso al comercio de cercanía. Y hay que dar la enhorabuena al Ayuntamiento de Estella porque también dispone del suyo propio frente a otros municipios donde no hay nada”.
De las medidas forales, Ezkutari citó por ejemplo la ley que está en camino de las APES (Áreas de Promoción Económica), que se trata de una colaboración pública privada para la revitalización de espacios a través de campañas que subrayen ese espacio comercial a cielo abierto. “Podría haber una APE en el Casco Antiguo u en un barrio. Es una fórmula que en Europa funciona”. También aludió, no ya refiriéndose a Estella, sino a su merindad, a esa otra medida impulsada para que los comercios rurales no desaparezcan al convertir a sus propietarios en agentes turísticos. Un trabajo que se ejecuta con la colaboración de las agencias de desarrollo local, Teder en Tierra Estella.
Y como mensaje final sobre el mañana del sector, la directora general de comercio dijo que ella se enganchaba al futuro con las nuevas generaciones. “Hay que poner en valor el pequeño comercio, hay que explicárselo a los jóvenes. Vamos a iniciar una campaña para dignificar al comerciante, para que nos cuente lo bueno y gratificante que es su trabajo”, anunció Ezkutari, que insistió en la necesidad de, en sus palabras, “plantar la semilla en los jóvenes”. Y puso un ejemplo: “Hay una mayor sensibilización por la sostenibilidad y nos encontramos con jóvenes que ya no quieren comprar en una gran superficie porque saben que ese producto supone a veces una explotación infantil”.