Pintura
La acuarela da otra asociación a Estella
Constituida con el nombre de Acuarelistas de Tierra Estella-Lizarraldea, una nueva agrupación con 27 miembros fundadores lleva sus pinceles a Los Llanos y se reúne allí a la espera de una sede


Publicado el 09/09/2021 a las 06:00
Un nuevo colectivo se une a la extensa red asociativa local. La Agrupación de Acuarelistas de Tierra Estella-Lizarraldea, como sus 27 miembros fundadores la han denominado, acaba de ponerse en marcha con pintores aficionados y profesionales de distintas localidades. El miércoles, como en miércoles anteriores a lo largo del verano, salieron al paseo de Los Llanos de Estella. Un punto de encuentro que durará mientras siga el buen tiempo y localizan un lugar como sede.
Su presidente, Ramón Hortelano Herrera, explica que Navarra era la única comunidad autónoma que no contaba con un movimiento de este tipo. “Nuestro objetivo principal es promover las técnicas de la acuarela, pero también relacionarnos entre nosotros e intercambiar experiencias”, detalla al frente de una junta que completan María Eugenia Gaspar como vicepresidenta, la secretaria Rosa Echávarri, el tesorero Gotzon Nafarrate y, como vocales, María Puy Azpilicueta y Sara Andrés.
Hay en las filas de la asociación alumnos del colectivo cultural Almudí, las aulas de pintura del Ayuntamiento de Estella, y otros ajenos a ellas. Todos comparten los primeros pasos de un proyecto que sigue abierto a nuevas incorporaciones. “Basta con que tengan ilusión por la técnica de la acuarela, por aprender y compartir con los demás la emoción que produce pintar”, señala María Eugenia Gaspar. A la junta y al resto de compañeros el paseo de Los Llanos les ha proporcionado estas semanas el mejor punto de encuentro. Junto al chiringuito La Hormiga y temprano, de 9.30 a 11.30, los miércoles por la mañana acuden a la cita unas quince personas.
EXPONER Y MÁS OBJETIVOS
Quedan allí -explica Ramón Hortelano- pero no pintan en ese momento sus cuadros. “Planificamos lo que vamos a hacer luego y preparamos bocetos”, detalla porque, a partir de ahí, cada uno elige el motivo de su siguiente trabajo. Paisajes y pueblos de la merindad se suceden en su lista como una fuente de inspiración que no se agota para los acuarelistas.
El presidente de la asociación indica que se ponen en marcha con la idea de exponer entre sus objetivos principales. Pero no el único porque piensan también en intercambios con contras asociaciones y en concursos nacionales e internacionales que atraigan a Estella a acuarelistas de muy distintas procedencias. Entre sus primeros pasos, un grupo público en Facebook en el que comparten contenidos y muestran sus cuadros.
El buen tiempo acompaña todavía, pero las salidas a Los Llanos se interrumpirán cuando cambie y el colectivo necesita una sede para continuar su actividad. La agrupación pensó primero en una de las aulas con que Almudí cuenta para las clases de pintura en el antiguo convento de San Benito, sede de la escuela de música. Una estancia que quedaba libre tras las clases, en concreto de 20 a 21.30 horas, lo que llevó a solicitarla al Ayuntamiento.La idea -detalla Ramón Hortelano- era poder disponer de ella de lunes a viernes asumiendo los gastos de luz, calefacción y limpieza derivados de un uso que no contemplaba la enseñanza sino su actividad como asociación.
Decepción por la respuesta a la petición de un local al Ayuntamiento
La respuesta recibida a esa solicitud de cesión de un aula de Almudí les ha decepcionado. Se les indica, por un lado, que esperen al inicio de las clases de pintura el 20 de septiembre para saber qué disponibilidad de espacios queda. Los acuarelistas no ven un problema para ellos por ese lado, pero sí con la otra condición planteada. La de que para utilizar esa estancia se apunten primero a Almudí. “Entre nosotros hay alumnos de las clases de pintura del Ayuntamiento y otros que no lo son, pero somos una asociación y apuntarse o no es una decisión individual de cada uno a la que no podemos obligar. Es impensable que aceptemos esa condición”, añaden.
El malestar ante la respuesta recibida ha tenido el efecto contrario, porque varios de los acuarelistas que estaban inscritos previamente se han borrado ahora de esas clases a las que no regresarán ya este curso. No cierran la puerta a la posibilidad de contar con un local municipal como otros colectivos de la ciudad. Pero explorarán al mismo tiempo otras opciones, como destinar las cuotas de Almudí a un espacio para alquilar del que puedan disponer durante más horas. “Después de lo ocurrido nos sentimos libres para buscarlo e incluso abrir la puerta a dar clases, lo que no íbamos a hacer anteriormente”, argumenta y defiende una iniciativa cultural para la ciudad a la que no se debieran poner trabas.