Triunfal novillada en Estella, para toros, toreros y público

Éxito de la ganadería falcesina de El Zahorí en la presentación en Navarra de El Moro

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Triunfal novillada en Estella, para toros, toreros y públicoMontxo A.G.
Triunfal novillada en Estella, para toros, toreros y público

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Pascal Lizarraga

Actualizado el 31/05/2021 a las 06:00

Los festejos triunfales suelen ir publicitados por una foto final, la de los tres espadas a hombros. El festejo del domingo, triunfal y también dulce, debiera ser reseñado además por las caras de felicidad que mostraban los aficionados, bajo las mascarillas, al salir de la plaza. De golpe, en una tarde de apacible, habían recuperado las sensaciones perdidas durante muchos meses: el reencuentro con otros tantos aficionados que ayer sí, se desplazaron hasta la Plaza de Toros de Estella. La sensación de haber visto un festejo completo , con novillos que unas veces embistieron con fijeza y entrega y otras pusieron las cosas complicadas. La sensación de ver a tres novilleros que triunfaban a la par que se llevaban una colección de sustos y volteretas y la convicción en definitiva de querer volver otra vez a la plaza, para recuperar tardes así.

El festejo se había planteado con el formato de novillada sin picadores para tres espadas. Los ganchos locales eran el ganado navarro y el debut en Navarra de un novillero pamplonés. El tirón en taquilla de “El Moro” se dejó notar con la presencia de mucho público joven. El atractivo del formato, en la nutrida presencia de aficionados de distintos puntos de la Comunidad Foral. Los dos novilleros que completaban la terna, venidos desde la Escuela Taurina de Guadalajara, resultaron el complemento perfecto.

A Carlos Lozano, el novillero más placeado de la terna, le tocó un primer eral de nobleza franciscana. Templó a la verónica y compitió con “El Moro” en el tercio de quites. Con la muleta tiró de efectismo y pases mirando al tendido para rematar con una estocada hasta la bola.

Verdadero mérito tuvo la actuación de Lozano en el 4º. Un novillo áspero que pregonó problemas desde la primera suerte y al que plantó cara en el último tercio. Hizo faena a base de corazón y técnica que no le salvaron de llevarse una fuerte voltereta. Fantástico con la espada de nuevo, marcó los tiempos en un volapié que no le libraron de usar el descabello también con acierto.

EL MORO

Nabile Essaouari se presentó de luces en Navarra recibiendo al novillo con faroles de rodillas. El eral, de capa burraca, mostró nobleza desde la primera embestida y tras el tercio de quites dejó lucirse a Pablo Simón en sendos pares. Despejadas las dudas iniciales, El Moro se lució con él toreando en redondo dejando ver tanto regusto en los muletazos como formas todavía bisoñas. Se atascó con la espada y terminó dando una vuelta al ruedo.

El quinto eral saltó al ruedo haciendo cosas de manso. Un examen de preguntas difíciles para el estudiante Novel que es “El Moro”. Su cuadrilla le dio fiesta en banderillas pero también lo lidió con la diligencia de los buenos profesionales de plata, de modo que a Nabile le correspondió hacerse con él en la muleta.

Si el novillo se adueñaba del ruedo, se presagiaban nubarrones. Había que tener fe. Pero Nabile creyó, superó sus dudas y para la segunda tanda el novillo era otro bajo el mando de su muleta. La faena alternó el toreo en redondo con vistosas suertes accesorias, trincheras, trincherillas y pases de la firma. La plaza estaba con él cuando se perfiló a matar y cobró una estocada tendida pero efectiva. La vuelta al ruedo con las dos primeras orejas de su carrera fueron toda una estampa.

Desde la Guadalajara mexicana fue a hacerse torero a la de la Alcarria , Rubén Núñez. Activo en quites toda la tarde, se mostró como un torero valiente en su primer novillo al que no supo estructurarle los tiempos de la faena. Fatal con la espada, se llevó una ovación.

Al saltar el sexto novillo, un precioso melocotón de origen Osborne, Núñez parecía encorajinado con el triunfo de sus compañeros. Echó la pata adelante, lo recibió con faroles invertidos y se empleó con lopecinas en el tercio de quites.

Al novillo, el mejor del festejo, le pegó tandas de naturales excelentes aprovechando que el del Zahorí “hacía el avión”. Terminó la faena de rodillas mostrando de nuevo valor y rematando de estocada trasera. Todos las temporadas un novillero mexicano despunta en España, Núñez puede ser pronto uno de ellos.

 

GANADO

Seis erales de Hípica Zahorí (Falces) de correcta presentación. Ovacionados al arrastre 1º, 2º, 3º y 6º al que se le pidió la vuelta al ruedo.


NOVILLEROS

Carlos Lozano, de Guadalajara: oreja y oreja. Nabile Essaouari El Moro, de Pamplona: vuelta al ruedo y 2 orejas. Rubén Núñez de Guadalajara (México): ovación con saludos y 2 orejas.


PRESIDENCIA

A cargo de Jorge Crespo Ganuza, asesorado en el terreno artístico por Gustavo Alegría y en veterinario por Rosa Loranca.


INCIDENCIAS

Dos tercios del aforo legal cubierto. Para cumplir el protocolo COVID, los tres novilleros salieron a hombros por la puerta de cuadrillas.

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