Denuncia
Los buitres diezman una granja de patos en Garísoain
Los propietarios de una explotación de Guesálaz denuncian ataques desde hace dos años que han acabado con 1.500 ejemplares, 600 de ellos hace una semana



Actualizado el 14/05/2021 a las 07:51
Los buitres parecen haber pasado de ser una especie carroñera a depredadora. Los sucesivos ataques de estas aves a una granja de patos de Garísoain, en el valle de Guesálaz, se han saldado con más de 1.500 animales muertos a lo largo de los últimos dos años. Todo ello ante la impotencia de los ganaderos Xabi Ilzarbe y Edurne Marticorena, que se ven atados de pies y manos en una situación que el ganadero denuncia ahora como insostenible
El matrimonio gestiona desde hace cuatro años esta explotación de recría con cerca de 14.000 patos de la raza mulard que tienen libre acceso a una parcela exterior. “Los buitres siempre están rondando nuestra granja. La mayor parte de las ocasiones logramos evitar los ataques, pero siempre hay alguno que no podemos parar”, señala Xabi Ilzarbe. El último ataque se produjo hace justo una semana y se saldó con 600 patos muertos. “Normalmente, son grupos de unos 200 buitres o más. Rodean a conjuntos de patos y los dirigen contra alambrados o taludes y allí los matan y se los comen”.
Dos años de ataques continuados producen, dicen, daños incalculables. “No solo para nosotros, también para el grupo agropecuario para el que trabajamos”, insiste el ganadero, para quien no se trata solo del valor del animal perdido. “Hay que sumar todos los costes que nos ocasiona a todos cada pérdida y lo que invertimos por este negocio”. Además, dice Xabi Ilzarbe, los ataques provocan estrés al resto de aves de la granja y perjudican a los animales. “Tenemos que estar vigilando constantemente para que los buitres no se acerquen. Pero cada vez asaltan con más descaro. Aprovechan el tiempo que no estamos en la granja. Antes, no se acercaban por la noche y ahora lo hacen en cualquier momento”.
A pesar de la creencia de que los buitres no matan animales, se refieren a las pruebas que tienen pruebas de ello. “El miércoles, técnicos del guarderío comprobaron y grabaron en vídeo uno de los ataques. No había ningún otro animal muerto, ni cuervos, ni cualquier elemento cerca que los pudiera atraer. Solo estaban los patos vivos”, describe Ilzarbe. Sostiene que el incremento de los asaltos puede derivar del aumento de población de buitre en Navarra y la falta de alimento para esta especie. “No solo se comen patos, atacan también a otros animales vivos si tienen necesidad de comer”, añade.
Encontrar una solución no resultará sencillo, declara, porque el buitre es una especie protegida. “Yo pediría a Medio Ambiente que, al igual que otras especies salvajes, se pudieran regular de alguna manera. Una solicitud que también han pedido desde el sindicato EHNE”. También plantea poner en marcha otros recursos. “Podrían, por ejemplo, llevárselos a otros países donde su existencia corre peligro para repoblar”, propone el ganadero.
UN TEMA QUE SE DEBATIRÁ EN EL PARLAMENTO
El parlamentario foral de Navarra Suma Miguel Bujanda ha solicitado la comparecencia en la Cámara del director general de Medio Ambiente, del director de servicio del Servicio de Biodiversidad y del responsable de la Unidad de Coordinación del Guarderío en Estella para que expliquen “los repetidos e insostenibles ataques de buitres al ganado vivo y las soluciones a adoptar”. Una petición que reclama con especial incidencia en esta explotación familiar de Garísoain.