Tierra Estella
Talados por sorpresa parte de los aligustres de la calle San Andrés
El Ayuntamiento, que lo ha decidido así tras un informe de Jardinería, no sabe todavía con qué especie va a sustituirles


Actualizado el 24/04/2021 a las 06:00
Estella ha dicho adiós a parte de los aligustres que pueblan la calle San Andrés. Por sorpresa, ya que hasta ayer mismo por la mañana no se hizo pública la decisión, el tramo inmerso en obras de peatonalización se quedó el mismo viernes sin sus doce ejemplares. La especie retrocede en el Ensanche del que fue característica hasta que en 2013 se sustituyó por manzanos ornamentales en parte del Paseo de la Inmaculada. El Ayuntamiento no ha pensado todavía cómo va a sustituirles y ha indicado que seleccionará los nuevos árboles “teniendo en cuenta criterios ambientales para esta zona”.
Con la calle cerrada al tráfico rodado y en obras hasta el verano, de momento lo que se ha decidido es esa actuación siguiendo lo indicado en un informe del área municipal de Jardinería que advirtió del estado de los doce que se extienden -seis a cada lado- en el tramo en el que se ejecutan los trabajos. Su propuesta, talar diez y podar para un transplante posterior los otros dos con posibilidades de reales de supervivencia tras la reimplantación.
Así quedó ayer realizado en una imagen con la que se toparon por la mañana los viandantes, cuando pasearon por este céntrica calle ya entre tocones y árboles en el suelo. Por la tarde, ni rastro salvo los alcorques de esta especie originaria de China y Japón perteneciente a la familia de los Oleaceae. Un árbol de hoja perenne que constituyó el más común de Estella, con alrededor de 270 ejemplares repartidos en sus calles, de los que cien se extendían a lo largo de la Inmaculada.
¿Con qué argumentos se talan? El informe indica que tienen en su mayor parte una edad avanzada y “una pérdida de vitalidad añadida producida por las podas anuales”, lo que lleva en esta evaluación técnica a considerar que se encuentran “en fase de regresión”. Hay -añade- en muchos de los aligustres signos de estar pudriéndose en zonas críticas como son “la base del tronco y la cruz” por la presencia de hongos descomponedores de la madera.
Su papel como especie urbana guarda relación con ello porque -así lo detalla el mismo diagnóstico- los hongos tienen como principales vías de entrada en los árboles las heridas que causan los golpes de vehículos o las podas mal ejecutadas. El informe apunta a otros problemas, como “una inclinación debida posiblemente a la falta de raíces de anclaje por la pudrición”.
SIN PROTECCIÓN EN LAS OBRAS
En medio de esos problemas, las obras de peatonalización han acelerado la decisión de sustituir esta especie. El propio informe constata que “al no haberse seguido ningún protocolo de protección las zanjas y excavaciones realizadas alrededor les han hecho perder una parte muy alta del sistema radicular”, una circunstancia que hubiera podido no convertirse en un problema dado que se trata de una especie resistente. Pero sí lo es dado su estado, lo que les deja “con muy pocas posibilidades de vivir”.
Las mismas obras de peatonalización van a introducir otros cambios en lo que atañe al futuro arbolado porque los alcorques se desplazarán del lugar donde se encuentran ahora metro y medio hacia el centro de la calzada. Jardinería apuesta por hacerlo así en su informe para proporcionar a los ejemplares que se planten en el futuro mejores condiciones para su desarrollo, además de evitar “molestias a los vecinos y a los comercios”.
Para saber cuáles lucirán en el futuro hay que esperar de momento. El concejal de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Txemi Pérez de Eulate, indicaba que queda por decidir cuál será el marco de plantación en este tramo y que guardará en cualquier caso relación con la nueva calle una vez concluyan los trabajos para peatonalizarla.