"Scape Room"
Juegos y salas de enigmas en pandemia
Las ‘escape room’ y las actividades de misterio se adaptan a la situación sanitaria con propuestas para aplicaciones móviles o con nuevos protocolos de seguridad. Pero no todas pueden hacerlo y tendrán que esperar a que mitiguen las restricciones


Actualizado el 24/01/2021 a las 06:00
Las ‘escape rooms’ se adaptan a la nueva situación sanitaria. Al mismo tiempo que se reivindican como espacios seguros, este sector del ocio, golpeado con dureza por la pandemia, se las ingenia para seguir adelante y ofrecer propuestas diferentes, atractivas y ajustadas a las nuevas restricciones. En Estella, el Museo del Carlismo nos acerca a casa la historia del robo del Toisón de oro a través de una plataforma digital, la misma que emplea Viana para dar a conocer la historia de San Felices, trasladando al jugador a la ciudad medieval. Hay salas que se mantienen abiertas, como la del polígono de Merkatondoa, que nos lleva hasta la Guerra Fría, y otras itinerantes, como La Caravana, ahora aparcada en San Adrián. La casa de los Ulibarri de Allo, que ofrece un fin de semana de misterio, de momento, ha interrumpido su actividad.
El robo del Toisón de oro
Silvia Lizarraga Pérez de Zabalza, responsable del centro de documentación, destaca una de las ventajas de la nueva edición: se puede jugar desde cualquier lugar. Durante los seis meses que estuvo en funcionamiento en el Palacio del Gobernador, se jugaron 569 partidas y participaron 2.840 personas. “La demanda era muy alta, pero no podíamos sacrificar la sala temporal”.
La pandemia requirió del museo una nueva propuesta que llevara su contenido a casa. Y funciona. El robo del Toisón ha tenido más de 30 peticiones desde su lanzamiento el 29 de diciembre. “Estamos muy contentos, hay partidas que se han disputado fuera de Navarra. Es un juego divertido, que da nociones sobre piezas que tenemos en el museo y que nos acerca a otro tipo de público”. Las instrucciones son muy sencillas. Hay que entrar en la página web del museo, descargar la aplicación y los materiales que se enviarán en el momento por correo electrónico.
Un fin de semana de misterio
La casa de los Ulibarri reta a sus huéspedes a encarnar, durante 24 horas, a uno de los personajes del mítico cluedo, entre los que se encuentra el asesino, pero requiere de al menos ocho personas para jugar. “La actividad no consiste en buscar pistas ni resolver puzzles, sino en interactuar con los demás personajes, interrogarles y colaborar hasta descubrir quién, cómo y por qué cometió se el crimen”.
Desde el pasado mes de marzo, desde el comienzo de la pandemia, no han podido llevar a cabo la actividad, por las restricciones. “Teníamos muchas novedades para la pasada primavera, pero hubo que cancelarla”, indicaron desde el establecimiento que, de momento, está cerrado, aunque en verano funcionó como alojamiento rural con mucho éxito. “Es un palacio muy espacioso. En cuanto la situación mejore, nuestra idea es abrirlo. Hay mucha gente que ya nos ha llamado y nos ha pedido que les avisemos en cuanto funcione”.
Estella en la Guerra Fría
Es la misión que tienen que resolver los jugadores de la sala de escape que dirige Kike Ramos y que, desde el inicio de la pandemia, ha registrado una reducción de actividad importante. Para poder seguir funcionando, ha tenido que adaptar la habitación y limitar el aforo a un máximo de seis personas. “Antes y después de cada sesión desinfectamos la habitación y el material para garantizar la seguridad de los jugadores. La mayor parte de los visitantes son unidades familiares o grupos de amigos. Es una actividad muy segura”.
La nave tiene un espacio de 300 m2 y la sala dispone de 60. No echa el cierre, aseguró, porque antes de la pandemia habían empezado a desarrollar otra sala adicional con una nueva misión The mind. Proyecto Liah, sobre inteligencia artificial. “Ya habíamos invertido mucho en el nuevo proyecto. Será una habitación interactiva de 80 m2 y esperamos que esté funcionando en unos tres meses. La idea era abrirla para Navidad, pero los tres meses que estuvimos cerrados nos retrasaron”.
La tradición de San Felices
Los participantes recorren el casco antiguo con su dispositivo móvil, siempre en espacios exteriores, recibiendo información de cada punto de interés. “Está dirigido a cualquier persona o grupo interesado en conocer Viana con otra perspectiva. Gracias a su componente tecnológico tiene mucha aceptación entre niños, adolescentes y familias”. Para participar hay que descargar la aplicación Dogoplay y retirar en la oficina el código y el material. Desde su activación, se han suministrado 36 códigos. La mayor parte a familias de la ciudad, de Navarra y de otras comunidades autónomas que tienen que superar 16 pruebas con una final adicional.
Misterio sobre ruedas