Residuo cero
Guesálaz lanza en Alloz una campaña por un pantano libre de basuras
El Ayuntamiento del valle cuenta con una brigada para la limpieza, pero llama a la colaboración de los bañistas


Actualizado el 08/07/2020 a las 06:00
'Alloz residuo cero', la campaña que pone en marcha este verano el Ayuntamiento del valle de Guesálaz, pretendía desarrollarse de manera más progresiva con el pantano como escenario. Su idea era concienciar al visitante con el entorno para que, posteriormente, cada uno se llevara su basura de la bahía de Lerate, el punto más frecuentado de esta zona natural de baño al que se suma ahora el nuevo espacio regulado también en Úgar (Yerri).
La crisis del coronavirus y la gran afluencia de bañistas desde el comienzo de la temporada ha sido el detonante para apuntar directamente a la autogestión de los residuos, quepreocupan especialmente este año por el tema sanitario, tanto a orillas del pantano como en el pueblo de Lerate. Javier Osés, uno de los organizadores de la campaña, lo explica así sobre una iniciativa que sensibiliza también ante otros problemas como la saturación de aparcamientos y de caminos.
Beatriz Comesaña, concejala del Ayuntamiento de Guesálaz, señala que el objetivo de reducir los residuos del entorno con la colaboración de todos engloba también al pueblo de Lerate. “Queremos quitar el problema, no desplazarlo al pueblo”, señala Pedro Soto, alcalde del valle. La meta no queda ahí. Según Iñaki Arguiñarena, implicado también en la campaña, se quiere al mismo tiempo conseguir un “espacio de concienciación”. Transformar la zona en un espacio natural en el que exista un equilibrio entre el turismo y el respeto.
RETIRADOS 11 CONTENEDORES
La iniciativa ha tenido en su primera fase una respuesta positiva. Aunque lejos del objetivo, sus organizadores aseguran estar muy contentos. Una de las acciones ha consistido en retirar los once contenedores que el año pasado sí estuvieron instalados en la zona durante el verano. Pedro Soto estima que la recogida de residuos se ha reducido en torno a un 70% con esta medida. A ello se suman otras como el reparto de bolsas de basura y ceniceros a los visitantes por parte de la brigada con que cuenta el Ayuntamiento.
Un grupo formado por cinco trabajadores del propio valle que controlan el acceso al parking, avisan sobre las normas a los visitantes y realizan una batida para recoger la basura al final de cada jornada. Con los datos obtenidos, se realizará un informe para cuantificar la cantidad de residuos retirados y la respuesta a la campaña. “Es una apuesta a largo plazo para cambiar la mentalidad de las personas”, reflexiona Iñaki Arguiñarena.
Durante el resto del verano, habrá diferentes actividades. La organización no solo pretende reducir la cantidad de basura. También quiere educar a los visitantes dando a conocer el entorno y “cambiando el chip”, dice la edil Beatriz Comesaña. Con el objetivo de enseñar a cuidar y conocer el entorno habrá jornadas que contarán con la presencia de educadores ambientales. Se instalará una carpa informativa con talleres algunos fines de semana y ya está aprobada la creación de un parque didáctico sobre flora y fauna.