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Salinas de Oro

Salinas de Oro despedirá julio con un día dedicado a su sal de manantial

La nueva edición de las jornadas gastronómicas tendrá lugar el domingo 29 de julio en la explotación salinera

Salinas de Oro despedirá julio con un día dedicado a su sal de manantial
Salinas de Oro despedirá julio con un día dedicado a su sal de manantial
  • Josef Olguín
Actualizado el 20/07/2018 a las 06:00
Salinas de Oro despedirá de nuevo el mes de julio con una programación dedicada a su sal de manantial. Las jornadas gastronómicas en torno a este producto se presentaron este jueves en una localidad que tiene en la sal uno de sus reclamos y que el próximo 29 de julio se convertirá en el ingrediente que ponga sabor a los actividades programadas para el día.
El acto estuvo presidido por Charo Apesteguía, miembro de la asociación Tierras de Iranzu, Fernando Urra; responsable de Comunicación de la Fundación Caja Navarra; Angelita Alfaro, madrina de las jornadas y pregonera de la sal 2018; Silvia Redondo, bloguera gastronómica que colaborará en el proyecto con una degustación de platos; y Francisco Eraso, alcalde de Salinas de Oro. Todos ellos incidieron en la riqueza que posee Navarra y en la necesidad de difundirla.
EL PREGÓN DE ANGELITA ALFARO
El alcalde Eraso agradeció el “apoyo incondicional del pueblo, de gente que trabaja con ilusión y con ganas” y se mostró esperanzado en superar los resultados que las jornadas dejaron el año pasado. La Fundación Caja Navarra tiene un nuevo plan estratégico con cuatro ejes fundamentales y uno de ellos es la “conservación del patrimonio”, explicaba Fernando Urra, quien puso a las salineras como ejemplo de patrimonio navarro. La fundación de la que es responsable en el área de Comunicación, ha decidido “no solo ayudar sino también realizar un seguimiento de los proyectos de la Tierras de Iranzu”, anunciaba Urra.
Silvia Redondo, “una influencer en la gastronomía navarra”, según afirmaba Charo Apesteguía, se considera como “una bloguera gastronómica de las que cocina” y esa será su tarea el domingo 29. Elaborará con la sal procedente del manantial un tataki de atún con guacamole de mango, ajoblanco de coco, mojo de tomate y teriyaki. “Si algo tenemos en Navarra son los productos y la sal es uno de ellos”, apuntaba Redondo, cuyo blog lleva el nombre de La cocina de la Silbi. La madrina de las jornadas, Angelita Alfaro, encargada de realizar la lectura del pregón del evento, recitó Canto a la sal de Navarra, un poema preparado para la ocasión.
Charo Apesteguía quiso recalcar el apoyo recibido por el pueblo y las entidades colaboradoras, las cuales han permitido la celebración de unas jornadas que este año estarán tematizadas en el siglo X en la batalla de Valdejunquera, en la cual se batieron cristianos contra musulmanes en las inmediaciones de Salinas de Oro. Gregorio Gironés, gerente de las salineras de su familia, finalizaba la presentación visiblemente emocionado con una explicación de las características que diferencian a la sal navarra de otras y su proceso de elaboración.
Un día para la promoción de un producto especial
 
La salinera tiene un gran valor histórico no solo para Navarra sino también para todo el territorio nacional. Esta ha sido explotada desde los tiempos de los romanos hasta nuestros días. “Esta sal lleva millones de años hecha en el fondo de la tierra”, explicaba Gironés. No es de extrañar teniendo en cuenta que procede de un mar fosilizado hace 220 millones de años. De esta manera, se convierte en la única salinera de manatial natural en la península ibérica, lo que trae consigo numerosas consecuencias en la producción salina.
Desde cerca de 2.000 metros de profundidad, la sal aflora por medio de los acuíferos. “Para que os hagáis una idea, el agua del mar tiene entre 30 y 50 gramos de sal por litro y del agua de manatial se obtienen 280 gramos de sal por litro”, aclaraba el gerente de la salinera para representar el valor del manantial. Para finalizar -continuaba- se evapora el agua y queda la sal. Lo que diferencia a esta sal del resto es que al disolverse tiene menos cloruro sódico y muchos minerales.
“Es un producto “gourmet” con una denominación ecológica y certificada a nivel europeo”, afirmaba Charo Apesteguía. “Es muy mineralizada, no tiene contaminación, potencia el sabor de los alimentos y es beneficiosa para la salud como por ejemplo para los huesos”, añadía junto a unas eras en las que ayer no había actividad por la tormenta de la víspera.
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