Sucesos
Las conversaciones intervenidas a los detenidos en Rada: "Tengo un trabajico especial... Imagínatelo, hija mía..."
El seguimiento de los investigadores a los detenidos evidencia los preparativos para el laboratorio y el uso de un lenguaje críptico para ocultar sus actos


Publicado el 05/10/2026 a las 17:34
Los mensajes y conversaciones intervenidas a los detenidos en la operación evidencian los preparativos para acondicionar el laboratorio para la producción de speed o el uso de un lenguaje críptico, ocultando las acciones relacionadas con la actividad delictiva. Una de las investigadores relata cómo las medidas de seguridad fueron importantes para, por ejemplo, disimular ante sus vecinos o en el pueblo (Rada tiene poco más de 600 habitantes) el proceso de fabricación del speed. “Los vecinos en Rada quedaron muy sorprendidos al saber de las dimensiones del laboratorio. Ellos aprovecharon varios espacios, hasta la piscina de plástico de un patio interior la tenían llena con botellas de agua de 5 litros, congeladas, para la reacción isotérmica”, señala esta teniente.
Tuppers y bolsas!!!
En el auto de ingreso en prisión, el juez subraya algunas evidencias recogidas de la actividad policial que apuntan a la actividad ilícita llevada a cabo en este domicilio. En el registro se hallaron útiles necesarios para la fabricación de speed consistentes en garrafas, bolsas de termosellado, máscaras, peso eléctrico, jarras transparentes y jeringuillas. Hay una conversación intervenida entre los arrestados en la que uno de ellos indica: “¿Ya fuiste a por los tuppers?” y su interlocutora lo confirma: “Tuppers y bolsas!!!”, a lo que añade: “Me tienes que decir si vas a venir o no porque estuve hablando ayer con éste y me dice que si no me va a poner a otro”. En otro momento hablan de comprar “unas bombas manuales”, cuya función en la fabricación de speed sería la de trasvasar líquidos peligrosos de un recipiente a otro, con expresiones crípticas, de ocultación deliberada, como: “Vale... Porque es paaa... Ya sabes para lo que es”.
Se suceden referencias que apuntan a trabajos preparativos en el inmueble donde llevar a cabo la producción de droga. “Estamos empezando la obra”, en referencia al acondicionamiento del inmueble como laboratorio de síntesis de estupefacientes. O cálculos acerca de la cantidad obtenida. “¿Ha cuadrado todo?”. “Creo que sí”. “¿Cuánto?”. “No te lo puedo decir ahora”. “Bueno, luego cuando tengas una cifra me mandas un whatsapp” (...) “Pégame un toque en cuanto sepas una cifra. Me pegas un toque, ¿vale?”. Según avanza el mes de septiembre los investigadores son conscientes de que la ventana de fabricación (llegada del químico desde Holanda y en 48-72 horas llevar a cabo la obtención del speed)se acerca. Uno de ellos contacta con una de las detenidas. “Tengo un trabajico especial... Estaría bien que me ayudaras... que yo aquí tengo pa un rato”. “¿De qué se trata?”. “Pues imagínatelo... Hija mía, imagínatelo y ya está”. Paralelamente, este mismo arrestado mantuvo otras conversaciones con un amigo de Rada al que le dijo que ese fin de semana no iba a tener contacto con nadie, no iba a salir de casa, lo que sitúa entre ese viernes y ese domingo el periodo de fabricación de speed. Mientras esperaban apostados en las inmediaciones del inmueble, los policías vieron cómo llegaba el químico a la casa. Conducía un hombre, también posteriormente detenido y, junto a él, para no despertar sospechas en los controles, una mujer embarazada.