Fiestas
Marcilla da su 'comenzón' a San Bartolomé
Marcilla ha dado el pistoletazo de salida este domingo a siete días festivos por San Bartolomé de la mano del teniente de alcalde, Agustín Murugarren Landivar (PSN). La localidad ribera tiene presupuestado para estas fiestas 220.000€, de los cuales, más de la mitad se destinarán a música y vacas
Actualizado el 23/08/2026 a las 19:28
Marcilla ha iniciado este domingo 23 de agosto sus fiestas patronales por San Bartolomé. Desde primera hora de la mañana sus vecinos han salido a la calle para almorzar en cuadrilla el tradicional plato de huevos, jamón y patatas. Otra imagen repetida era la de los y las jóvenes que han sacado los altavoces de las peñas a la calle para poner ritmo en las horas previas al estallido festivo.
Entre las doce y la una la plaza España de Marcilla se ha llenado de blanco y rojo. Sus vecinos han puesto la mirada en el balcón del antiguo ayuntamiento, del que ha a que ha salido puntual Agustín Murugarren Landivar, de 62 años. Con la mecha en la mano ha dicho: “Este 'comenzón' va por las cuadrillas, que sois el alma de las fiestas ¡Viva San Bartolomé!”. Murugarren es teniente de alcalde y lleva 12 años en el ayuntamiento, con partidos de diferentes colores, en el área de Urbanismo. Minutos antes del cohete decía: “Es todo un reconocimiento”.
En estos días disfrutará y saldrá por las calles marcillesas. “A hacer pueblo”, resumía. En tres años se jubilará en el consistorio marcillés, o al menos esa es su intención. Al salir al balcón le han recibido con aplausos y muchos vecinos también se han colocado una pegatina de su cara en la camiseta blanca para completar el atuendo de pañelo rojo, blusa y faja.
La alcaldesa, Esther Villanueva Ucar (PSN) definía las fiestas como: “Unos días intensos en los que no se para”. Aunque sea un programa repetitivo -como lo es en todos los pueblos navarros-, la primera edil apuntaba: “Sí que hay cambios en el recorrido de los encierros, comidas populares... Son cambios que se adaptan a las circunstancias”.
En la sala del ayuntamiento no cabía ni un pañuelo rojo más. A mediodía han tenido lugar los reconocimientos al ganador del cartel: Unai Goñi; homenaje del “pañuelo rojo” a los cerca de cuarenta voluntarios que de forma altruista realizan visitas teatralizadas en el castillo del pueblo, que data del siglo XV y es el actual ayuntamiento después de ser remodelado entre 2008 y 2012.
“El patrimonio no solo se conserva con dinero, también con el cariño y orgullo que compartís vosotros por su historia”, ha recalcado Villanueva, que no se ha quedado corta en agradecerles su labor: “Mientras los demás descansamos -fin de semana y festivos- ellos están ahí como voluntarios dando a conocer nuestro castillo” .


En los pañuelos entregados se podía leer bajo el escudo marcillés que lleva esa misma fortificación: “Gracias por mantener viva nuestra historia”. Ha sido un reconocimiento emotivo en el que no han faltado las fotografías de los familiares y las lágrimas de emoción.
Mientras en el ayuntamiento se abría el champán para dar la bienvenida a la semana festiva, con amplia presencia de parlamentarios forales, en las calles marcillesas sus vecinos saltaron, lanzaron agua -parecía necesaria por el pesado sol- y muchos se rompieron la camiseta en un remolino festivo que se diluyó tras la txaranga 'El Cohete'.
