Fiestas
Agitado tercer encierro en Tafalla
Los toros sevillanos de Couto de Fornilhos y Santa Teresa han dejado un balance de cuatro atendidos por la Cruz Roja, entre ellos un trasladado al centro de salud de Tafalla, en una carrera que ha durado 3 minutos y 15 segundos con una afluencia a la baja por ser lunes
Actualizado el 17/08/2026 a las 13:30
Tafalla amanecía despejado y limpio, al igual que el recorrido del encierro en el que apenas había golondrinas volando entre los almeces de la calle de la estación. Entre las ocho y nueve de la mañana la vía ha ido cogiendo aspecto de encierro: chavales que se sentaban en la acera y mataban el rato jugando con el móvil, juerguistas que han acabado su ruta de bares y peñas en el vallado y los corredores llegados de todos los pueblos navarros que han confluido en la curva de la estación de tren.
Mientras algunos jóvenes hacían fila en la máquina de billetes para poner rumbo a la capital navarra tras una larga noche en Tafalla, otros han madrugado para poner todo a punto: sanitarios de la Cruz Roja, policías municipales, carpinteros, cafeterías... todo ello mientras un megáfono repetía con dianas de fondo: “El alcalde de Tafalla hace saber...” y procedía a leer todas las normas del evento en castellano y euskera, así durante quince minutos.
El encierro de Tafalla también tiene su público. En el abundaban familiares y amigos de los corredores: una madre que le guarda el móvil a su hijo o un joven que le presta la botella de agua minutos antes de la carrera a su hermano. Muchos espectadores han esperado la estampida con la blusa puesta, y es que las mañanas de agosto ya tienen otra frescura. Cuando el reloj ha marcado las nueve en punto, la calle estaba cubierta de mozos, vestidos de blanco y rojo en su mayoría, pero también equipados con camisetas de fútbol y deportivas.
Pasados tres minutos de las nueve, el cohete ha resonado por las calles del pueblo y los toros sevillanos de Alanís han puesto en marcha su camino a la plaza. Algo más de 700 metros por delante y unos cuantos mozos, en menor cantidad por ser lunes. Al ser las calles planas, los jóvenes tenían que ir saltando para ver venir los astados, mientras un policía les gritaba: “¡Curva!” para orientarles en esos segundos de tanta tensión y nervios.
En la curva de la estación, un giro de 90 grados, varios mozos han caído al suelo y el momento de más tensión se ha producido en la mitad de la Avenida de Nuestra Señora de Ujue, a escasos 100 metros de la plaza. En ese momento los sanitarios de Cruz Roja han salido a atenderle con una cédula. Este varón ha resultado herido con una contusión en rodilla izquierda y ha tenido que ser trasladado al centro de salud de Tafalla, es vecino de Pamplona y tiene 20 años. Junto a este joven (E.O.L.), fueron atendidos por los sanitarios otros tres pamploneses: M.V.L. y X.M.L., ambos de 18 años, por abrasiones en los brazos de Mendillori y Rochapea respectivamente. Y un cuarto joven, con las iniciales S.E., de 23 años precisó atención sanitaria por sufrir una lipotimia.
Otros corredores tuvieron mejor suerte. El grupo de Fermín Guerendiáin (18 años), Mario Yániz (20) y Xabier Meoki (18) venían desde Pamplona y contaban minutos después de las nueve: “Ha sido una buena carrera y mejor que las del fin de semana, que era más difícil colocarse entre tantos corredores”. No era su primer encierro y por eso han notado que: “Hoy ha habido menos caídas y también ha sido rápido (3 minutos y 15 segundos)”. Después de la carrera han cogido la media distancia de Renfe para regresar a Pamplona, pero con las ganas de volver algún otro día.
Este lunes era el último encierro de toros de lidia en el encierro de Tafalla. “El resto de los encierros son toros de calle, o toros de corro que llamamos en la jerga taurina, o sea no se lidian por la tarde, así que los de hoy tenían un aliciente”, explicaba Teo Lázaro, colaborador del programa del encierro de TVE en Sanfermines y corredor habitual en las calles tafallesas. Lázaro ha corrido desde la mitad de la avenida hasta la estación y sugería: “Ha sido una buena carrera y he podido disfrutar de dos toros que se han quedado por detrás”.
Este corredor donostiarra es asiduo en esta carrera y por ello varios corredores y alguna sanitaria le saluda con afecto y comparten comentarios del encierro. “Tenía ganas de quitarme la txirrinta, ya que en Pamplona hace años que no corro. Ahora intento ir a los encierros de Tudela, Peralta, Lodosa, San Adrián...Y fuera de Navarra: Alfaro y San Sebastián de los Reyes, en Madrid”, explicaba. Además puntualizaba que la ciudades de Guadalajara y Pamplona son las dos únicas capitales de provincia –y comunidad en el caso de Navarra – que tienen encierros y lidia por la tarde con esos mismos toros.
Después del encierro, los carpinteros han abierto los pasos y las calles de Tafalla han ido pareciéndose a lo que son: calles en fiestas patronales. Pero sin lugar a duda, el mejor ambiente estaba en la plaza de toros. Con la mitad llena y la otra mitad de sol vacía, los tafalleses han disfrutado de las vaquillas pese a que había pocos valientes que asumían el riesgo de salir por los aires. La txaranga se ha encargado de animar a esa mitad de la plaza en la que se han quedado desde abuelos con nietos hasta los que han alargado su noche con el vaso lleno, y no de agua.

