Comercio
La floristería de Tafalla que busca relevo tras 44 años
Tras toda una vida dedicada al mundo floral, el tafallés Juantxo Salinas Liberal tiene previsto jubilarse este año y le gustaría hacerlo habiendo traspasado el negocio


Publicado el 13/06/2026 a las 05:00
El próximo 4 de agosto se cumplirán cuarenta y cuatro años desde que Juantxo Salinas Liberal abrió la floristería Ilaga de Tafalla. Más de cuatro décadas dedicado “en cuerpo y alma” a un negocio del que estaba pendiente todos los días de la semana. De lunes a sábado y los domingos cuando era necesario. “Me he dedicado en cuerpo y alma al negocio, no he hecho más que trabajar y lo he hecho encantado pero creo que ha llegado el momento de hacer también otras cosas y ahora que me encuentro bien de salud también quiero aprovechar”, explica desde su establecimiento, ubicado en la calle Diputación Foral de la ciudad del Cidacos.
Florista formado y titulado primero en la Escuela Española de Madrid y en arte floral y especialidades en la Escola D´Art Floral de Cataluña, con especialización en arte floral, ha desarrollado toda su trayectoria profesional en su pueblo, Tafalla. Allí se ha dedicado a la venta de flores, de planta exterior y también de interior. Además, añade, ha hecho algo de decoración y flor cortada para eventos -celebraciones como bodas o cumpleaños y también funerales-. Recuerda con especial cariño cómo en el año 1992 se proclamó subcampeón en la Copa de España de Arte Floral representando a Navarra. “Fue algo muy bonito”, rememora.
A lo largo de estas cuatro décadas ha forjado una estrecha relación con la clientela, de Tafalla, pero también de toda la Zona Media, a quienes sus flores y composiciones han acompañado en momentos importantes de sus vidas como en sus celebraciones y en otros menos alegres, como los funerales o despedidas, pero en los que, incide, “hay que estar siempre para acompañar”. Toda esta clientela, agradece, le está haciendo llegar su cariño por todos estos años de dedicación tras haber anunciado el traspaso de la tienda por jubilación.
Un cierre para el que todavía no tiene una fecha fijada ya que, explica, le gustaría marcharse habiendo dejado traspasado el negocio. Por ahora, ya ha habido alguna persona interesada pero queda ver si la iniciativa termina de materializarse. “Lógicamente a mi me gustaría que siguiera como floristería. Es cierto que también se me han acercado a preguntar por la posibilidad de abrir otro tipo de negocio en el local pero bueno mi prioridad es la del traspaso con la misma actividad. Habrá que ver cómo van las cosas en las próximas semanas”, refiere.
Por lo que sí aboga es por seguir con la actividad comercial, imprescindible dice para que la localidad no pierda el pulso. Juantxo Salinas no es ajeno a las dificultades que atraviesa el pequeño comercio pero intenta siempre mirar desde un prisma optimista y por eso anima a quien pueda estar interesado, ante la falta de relevo generacional en su entorno, a dar el paso. “Sí que se trabaja mucho pero merece la pena”, concluye tras el mostrador de Ilaga, nombre de las flores amarillas tan habituales en los campos.