Hostelería
El “toque gourmet” que diferencia la carta de La Urba en Tafalla
David Carriel y Sandra Delgado están al frente de este establecimiento que aboga por una propuesta culinaria que “huye de lo típico”


Publicado el 16/05/2026 a las 05:00
El próximo mes de junio se cumplirán dos años desde que la pareja formada por Sandra Delgado y David Carriel cogiese las riendas del bar restaurante La Urba en Tafalla.
Naturales de Ecuador, ambos recalaron en la ciudad del Cidacos hace más de dos décadas y como dos tafalleses más se sienten.
Aunque, entre medio, la crisis de 2008 obligó a Carriel a salir de España para “buscarse la vida”.
Recaló, cuenta, en Londres donde empezó a trabajar en el sector de la hostelería fregando platos y, poco a poco, fue ascendiendo hasta llegar a jefe de cocina.
En 2017 le llegó la oportunidad de volver a España, a San Sebastián, donde siguió desempeñándose entre fogones.
Ya para entonces le rondaba por la cabeza la idea de contar con su propio negocio y surgió la posibilidad de coger la sociedad de Garínoain. “Lo veía como una prueba durante un tiempo para ver cómo sería llevar y gestionar mi propio establecimiento de hostelería”, explica.
Tras esa experiencia y al tener conocimiento que el bar La Urba cerraba sus puertas, la pareja se animó a reabrir el establecimiento, conservando el nombre que hasta entonces había tenido.
Desde el primer momento, explica Carriel, quisieron apostar por una carta que “huyera de lo típico dándole un toque gourmet” con carnes y pescados cocinados siempre a la brasa.
“Nuestras patatas bravas, por ejemplo, son unas baby patata al vapor o servimos unas gyozas de cordero. El costillar de ternera lo hacemos al vapor durante doce horas y no lo tapizamos con la típica barbacoa sino con piña, es algo que nos diferencia”, ejemplifica.
La acogida, agradece, fue muy buena con una respuesta muy positiva nada más abrir el negocio. Desde entonces, el establecimiento va funcionando aunque entre semana, reconoce, la actividad es bastante más floja.
La llegada del buen tiempo con la puesta en marcha de la terraza, por la que reparten hasta dieciocho mesas, confía Carriel en que anime más a la gente a salir.
La Urba cierra los lunes por descanso semanal y el resto de la semana es la pareja la que está al frente del negocio con una ayuda en la cocina para el fin de semana.
El perfil de la clientela, indica, es variado, aunque son muchos los jóvenes que suelen acercarse durante el fin de semana. Con todos ellos, los jóvenes y quienes ya no son tanto, les gusta hablar para ver qué les ha parecido la comida o si tienen alguna sugerencia que hacer.
Además de en el bar, Carriel suele trabajar cuando se le requiere ofreciendo servicios de catering a bodegas o en algún evento municipal. “Todo lo que sea trabajar siempre suma”, insiste.
Por eso, subraya, la importancia de seguir animando a la ciudadanía a consumir en los negocios locales. “Yo personalmente, intento coger siempre la carne en establecimientos de Tafalla”, remarca.