Fiestas
Manada dispersa y 9 atendidos en el sexto encierro del Pilón de Falces
Las de Hípica Zahorí pararon el cronómetro en un minuto y dos segundos con las reses divididas
Actualizado el 22/08/2025 a las 18:55
Por sexto día consecutivo las montañas de Falces llenaron sus faldas de espectadores. Sobre las rocas, tras ellas o en la ladera contraria al recorrido. Siempre precavidos ante la posible escapada de una res. Mientras, los corredores ocuparon la arena preparados para la carrera. En esta jornada, el descenso realizado por las vacas de la ganadería Hípica Zahorí de Falces concluyó en un minuto y dos segundos. Fueron 9 los heridos.
El sexto encierro del Pilón generó cierta tensión entre los presentes en el corral durante los minutos previos al cohete que marcó el inicio del espectáculo. Uno de los animales enganchó uno de sus cuernos con la correa del cencerro. Mientras algunos espectadores divisaban el suceso desde la distancia, tanto pastores como aquellos que ayudan a rescatar a las vacas en caso de caída al barranco solucionaron el problema con cuerdas y bastones.
Mientras el incidente se resolvía, los corredores se ponían a punto en las cuestas del recorrido. Entre ellos, un recién incorporado a esta celebración del Pilón. Diego Cajal, mozo pamplonés, se disponía a participar en el segundo encierro del Pilón de su vida. “El otro día fue el primero. Como suele coincidir con Tafalla prefiero ir allí, pero como ya llevaban insistiendo a que viniera varios amigos que corren aquí, probé y me gustó”, aseguró.
El corredor navarro esperaba un encierro rápido que “pase cuanto antes y sobre todo a disfrutar y a acabar entero”.
Entre calentamientos, movimientos nerviosos y predicciones, la música de la txaranga puso ritmo al clásico canto a la Virgen de la Nieva, patrona de Falces. Este evento tiene lugar cada mañana, pero, en esta ocasión, la voz de los vecinos cantando eclipsó la música.


Con el tradicional canto finalizado, los corredores ubicados en su posición y los espectadores pendientes del descenso de los animales, se hizo el silencio. Explotó el primer cohete. Explotó el segundo. El sexto encierro comenzó.
Tras el inicio, la manada se dispersó. Fueron tres las vacas que se escaparon del grupo dejando atrás a sus hermanas. Fueron nueve los segundos de diferencia entre la llegada de las escapadas y de la última rezagada.
Tras el encierro, los miembros de DYA Navarra señalaron que fueron 9 los heridos: una mujer con una lipotimia antes de que comenzara la carrera, un corredor con esguince en el tobillo derecho, otro con una posible fractura en un dedo de la mano izquierda y seis con contusiones,
