Tafalla pide paso
Cinco representantes de la Peña Sport prendieron la mecha del cohete ante una plaza completamente abarrotada
Actualizado el 14/08/2025 a las 17:36
Con un cohete prendido a cinco manos, las de Felipe Palacios, Santi Ibáñez, Javier Ozcáriz, Nerea Martínez y Carla Marina, se sumergió la ciudad del Cidacos a las doce del mediodía de este jueves en una vorágine festiva de la que ya no saldrá hasta el próximo 14 de agosto. La Peña Sport, representada por su presidente, el capitán del primer equipo, las dos capitanas del femenino y un miembro de la comisión del centenario, fue la encargada de llevar la fiesta a Tafalla. Se suma así el cohete a los diferentes actos que el club peñista está celebrando a lo largo de este año para conmemorar su centenario. En este caso, fue la ciudadanía las que lo decidió en una votación popular.
Los cinco representantes llegaron al consistorio pasadas las once y media de la mañana. Los nervios eran visibles aunque no conseguían borrar la sonrisa de sus rostros. Entre besos, abrazos y saludos fueron intentando calmarlos mientras el conserje iba anunciando los minutos que quedaban para salir al balcón. Ya habían adelantado que optarían por una fórmula tradicional y así lo hicieron. En un guión ensayado para poder tomar todos la palabra, en castellano y euskera, desearon a todos los tafalleses y tafallesas felices fiestas. Un grito que acompañaron con un ‘¡Viva Peña! ¡Gora Peña!’.
De los cinco, era el presidente del club el que mantuvo los nervios más a raya. “Esto es un acto para disfrutar, somos unos auténticos privilegiados por haber vivido este momento. No sé si éramos merecedores o no de ello pero así lo decidieron los vecinos y vecinas y estamos tremendamente agradecidos. Como decía, es un momento para disfrutar y en ello me he centrado. La verdad que te puedes hacer una idea de lo que es asomarte y ver la plaza llena de gente pero se vive multiplicado por diez o por cien”, relataba.
COHETE A 30 GRADOS
En la calle, más de 3.000 personas abarrotaban la plaza de Navarra desafiando un mercurio que ya a las doce del mediodía rozaba los treinta grados. El inicio festivo transcurrió sin incidentes tal y como confirmó el jefe de Policía Municipal, Iván Colás. Todos los agentes del cuerpo local trabajarán estos siete días festivos coordinados con agentes de Policía Foral y Guardia Civil. En el interior del consistorio, el alcalde, Xabier Alcuaz (EH Bildu), junto con el resto de compañeros de corporación, saludaba a los diferentes invitados. “Antes de las fiestas siempre me ponía nervioso pero estos últimos años más”, confesaba.
Entre los invitados, hubo más representantes de la Peña Sport así como de diferentes asociaciones y colectivos de Tafalla como las peñas, las comparsas, etc. La representación política fue nutrida y muy variada en el cohete del jueves, además de representantes municipales de otros ayuntamientos vecinos, hasta la ciudad del Cidacos se desplazó la presidenta del Gobierno foral, María Chivite, que deseó que todos los tafalleses y tafallesas “disfruten estos días de sus fiestas”. En diferentes corrillos, compartían charla la Ministra de Inclusión , Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; el consejero José Mari Aierdi; la presidenta de UPN, Cristina Ibarrola; la secretaria general de la formación regionalista, la tafallesa Cristina Sota, ex alcaldesa también de la ciudad del Cidacos; el presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde; o el director general de Administración Local, Jesús Mª Rodríguez, entre otros.
Anfritriones e invitados compartieron en el segundo piso del consistorio un aperitivo entre abanicos y brindaron por el comienzo de unas fiestas que el alcalde deseó que transcurran “sin incidentes y en las que solamente haya disfrute”. Mientras, en la calle, la música de las charangas de las peñas y de la banda La Tafallesa fue desplazando la fiesta por las diferentes calles. Ya con el pañuelo anudado al cuello, los más jóvenes no dudaron a la hora de pedir agua a los balcones y ventanas. Una petición que no tardó en encontrar respuesta y ayudó a refrescar los primeros compases festivos. Poco a poco, el centro de la plaza de Navarra se fue vaciando de gente que buscaba las terrazas a la sombra mientras los operarios de limpieza se afanaban en limpiar los rastros del primer acto oficial de las fiestas.


