Comercio
Un bar para el día a día en el centro cívico de Tafalla
Los jubilados y jubiladas constituyen la principal clientela del bar del centro cívico cuyo responsable, no obstante, recuerda que está abierto “a toda la ciudadanía”


Publicado el 20/05/2025 a las 05:00
Tras varios años como empleado tras la barra del bar del centro cívico de Tafalla, en 2019 Fermín Junior María Rijo decidió dar un paso adelante y postularse para hacerse con la gestión del establecimiento.
“Conocía bien el negocio porque había estado trabajando en él para diferentes personas que habían ido pasando. La experiencia que acumulaba me animó a dar el paso”, dice este dominicano de nacimiento pero que, asegura, se siente “un tafallés más, un tafallés de corazón”.
Y desde entonces está al frente de este establecimiento ubicado en el corazón de la ciudad del Cidacos, en los paseos y a pocos metros de la plaza de Navarra.
Al albergar el centro cívico la sede de la Asociación de Jubilados San Sebastián, tiene el bar en muchos de sus socios a su principal clientela. “Como ya llevaba tantos años trabajando, ellos me conocían y yo a ellos. Muchas veces no hace falta que me digan qué quieren porque ya sé lo que me van a pedir. Sé quién quiere café con leche, quién lo prefiere solo y quién le echa sacarina en lugar de azúcar”, cuenta entre risas. Y a base de cafés y pinchos van discurriendo las mañanas. Entre todos, hay uno que destaca Fermín como el pincho que más éxito tiene, el de atún encebollado. “Se vende muy bien, está muy rico”, garantiza.
No es el bar del centro cívico un bar que ofrezca menús del día pero, por encargos, sí que preparan almuerzos y también comidas y cenas en momentos puntuales como las fiestas o las ferias.
Se muestra consciente de que podría ofrecer un servicio de cenas que, aventura, sería bien recibido. “Ya me lo suelen decir y soy consciente de que ahí igual fallo un poco pero iremos viendo”, sostiene.
El bar abre todos los días de la semana, de 9 a 22 horas, de lunes a viernes y de 10 a 23 h. los sábados y domingos. Habitualmente, Fermín atiende la barra por las mañanas y para cubrir las tardes cuenta con dos camareras que se van alternando. La plantilla la completa la cocinera principal y otra ayudante en momentos puntuales de mayor ajetreo.
Al poco de asumir las riendas del bar, Fermín tuvo que sortear todas las dificultades derivadas de la pandemia. “Fueron momentos muy duros”, recuerda. Sin embargo, una vez recuperada la tan ansiada normalidad el bar volvió a funcionar a pleno rendimiento.
“Es un bar en el que se trabaja bien. Al tener tanta clientela habitual el trato es muy cercano y nos conocemos mucho, la relación va más allá de una siempre conversación para pedir la consumición. Yo estoy contento la verdad”, agradece.
El amplio espacio que ofrece el establecimiento es una de las ventajas que Fermín no duda en poner en valor y que permite, por ejemplo en fiestas, albergar un café concierto todas las tardes como alternativa a todas aquellas personas que no tienen afición taurina para ir a las corridas de toros.
“Es un espacio envidiable, no hay otro así en Tafalla”, bromea a la par que invita a acercarse al bar a todo el que quiera recordando que, aunque esté en el centro cívico, “el bar está abierto a todos y todas”.