Navarra en fiestas

Un cohete con más de tres décadas de labor

Pitillas dio inicio a sus fiestas el 25 de agosto con un cohete en manos de dos vecinos que dejan más de tres décadas de trabajo a sus espaldas

Fotos del cohete de fiestas de Pitillas 2024./
Fotos del cohete de fiestas de Pitillas 2024./EDUARDO BUXENS

Fátima Villalobos Quelopana

Publicado el 25/08/2024 a las 20:11

El pitillés Mario Sagardoy Pueyo pasó cada uno de los últimos treinta y tres años asegurándose de que todo estuviera listo para el inicio de las fiestas de su pueblo. Los músicos, las vacas, las orquestas, todo dependía de él, también entregar el cohete a quien se lo merecía. Este año 2024, sin embargo, abandonó su puesto habitual. Se jubiló el mismo día que cumplió los 64 y, como recompensa por sus décadas de labor consistorial, fue escogido, junto con su compañera también jubilada este año, Mari Cruz Bravo Erdociain, por el alcalde para lanzar el cohete que abrió este 25 de agosto a las 12h del mediodía siete días de jolgorio en honor a San Ramón.

Debido a un imprevisto, Mari Cruz no pudo acompañar a Mario en el balcón del ayuntamiento, pero aquello no impidió que pitilleses y foráneos de todas las edades respondieran al grito de ¡Viva San Ramón! rebosando emoción. Para Mario fue “un orgullo y un placer” prender esa mecha. Apenas sonó el estallido, las de la cuadrilla de Uxue Calleja Brosa, que nació en Galicia pero veranea en Pitillas, empezaron a bailar al ritmo de la txaranga Malatxo. Las cinco amigas coincidieron en que lo mejor de sus fiestas es “el ambiente, la música y su gente”. A ello dio relevo la multitud pitillesa que paseó su jolgorio por las calles abanderadas de color. Se trata de uno de los momentos favoritos de Mario: “En esa ronda todos somos iguales y es una maravilla”.

HONORES Y BIENVENIDA

La bienvenida a este festejo la tuvieron este 25 de agosto los 13 bebés, 1 nacido en Pitillas y los otros 12 unidos al pueblo por parentesco, que recibieron pañuelicos festivos minutos antes del chupinazo. No fueron, sin embargo, los únicos reconocidos por la casa consistorial. Dos de las placas de agradecimiento llevaban los nombres de los lanzadores del cohete y una última honraba los 50 años de la Sociedad La Armonía, también conocida como el casino del Pitillas.

La directora de la Escuela Rural CPEIP Pitillas, Amaia Ruiz Marcolain, recibió un pañuelico de honor por la labor del recinto educativo en favor del intercambio entre las culturas marroquí, gitana y navarra, las tres más importantes de la localidad. Y una de sus alumnas, Irene Izco Jiménez, se llevó a casa otro de los pañuelicos de reconocimiento tras obtener el segundo premio de la categoría infantil en el 17ª edición del certamen de relato corto en euskera de Miranda de Arga.

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